El inicio de un nuevo año escolar supone un reto para los padres lograr que los hijos se concentren en los estudios. Una investigación realizada por la Universidad de Harvard y el Hospital General de Massachusetts, Estados Unidos, determinó que los niños mal alimentados son propensos a tener dificultad de aprendizaje y problemas de actitud, que se ven reflejados en irritabilidad, agresividad, dificultad de comprensión y falta de interés.

Incluso los investigadores del estudio consideran que la fórmula nutrición-desarrollo mental tiene, en la mayoría de casos, una relación directamente proporcional con el desempeño académico del niño en su etapa escolar.

La doctora especialista en nutrición, Débora Arosemena coincide en que un niño hambriento no se puede concentrar. “No desayunar también es causante de que el infante tenga una mañana con un estado de ánimo más negativo, afectándose no solo su aprendizaje, sino su capacidad para socializar”, asegura.

Los niños deben comer alimentos ricos en DHA u Omega-3 para el buen funcionamiento del cerebro.

Los niños necesitan poder concentrarse en sus estudios y evitar el cansancio, por este motivo, es necesario que los padres les proporcionen alimentos que aporten energía. Es importante que los niños salgan desayunados de sus casas, preferiblemente deben comer alimentos integrales ya que contienen alto contenido en fibra”, recomienda Arosemena del Centro Médico Paitilla.

Desayuno

Entre los alimentos que los niños deberían ingerir en el desayuno están la avena, lácteos (leche, yogurt y quesos), pan integral, guineo y huevos. “Éstos proporcionan energía y concentración de manera saludable para sus hijos”, señala Arosemena.

A la vez que recomendó que los niños también deben comer cinco veces al día, incluyendo sus dos meriendas. “En las loncheras los padres deben colocar frutas, frutos secos o yogurt, galletas y palitroques integrales, sobre todo, evitar las golosinas en las meriendas”, resalta.

En las loncheras deben tener frutas, yogurt, panes integrales y evitar las golosinas.

Almuerzo

Para el almuerzo la nutricionista explica que el plato debe tener arroz o pasta (pocas porciones), vegetales y proteínas preferiblemente blancas como el pescado o pollo. Recalca que es importante que los niños tomen agua para que se mantengan hidratados.

Es importante que se le inculque a los infantes comer todo tipo de alimentos, esto se puede lograr perfectamente con la ayuda de los pediatras y nutricionistas para que siempre tengan una alimentación balanceada con todos los nutrientes que aportan la avena, las carnes preferiblemente blancas, los vegetales y las frutas. Los jugos no son convenientes por tener alto contenido de azúcares”, explica la doctora Arosemena.

Para la cena es importante ingerir legumbres, cereales integrales y alimentos ricos en Omega-3 o DHA como salmón, atún, anchoas, huevos y leches ya que contienen hierro y fósforo, elementos muy importantes para regular la concentración y prevenir anemias, destaca la nutricionista Carolina Sánchez.

Los beneficios de adoptar una alimentación saludable son múltiples, es por ello que no debemos olvidar cuáles son los alimentos que aportan al infante un correcto funcionamiento del cerebro a lo largo de la vida”, concluye Sánchez.

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Los cereales con fibra ayudan al buen funcionamiento del cerebro.