El running se ha puesto de moda. En los últimos años, con la onda fitness, vemos cómo correr ha dejado de ser un ejercicio básico para convertirse en todo un movimiento, que promueve una vida saludable.

Y es que los beneficios de correr son muchos, desde lo fácil y accesible que es hacerlo, hasta los pocos implementos que necesitas. “Correr es el deporte base del resto de deportes, entonces es muy fácil de hacerlo. Tú para salir a correr te pones unas buenas zapatillas, una buena ropa y puedes hacerlo por tu casa, no tienes que ir hasta otro lado”, señala la profesional en Ciencias del deporte y la recreación María Isabel García Arbeláez, quien es entrenadora de corredores y head coach en el Adidas Runbase.

El running también conlleva efectos positivos sobre la salud en general. “Correr es bueno porque es una actividad física. Sus beneficios son mentales y físicos. Eso genera que si tú estás bien y te sientes bien, tu entorno va a mejorar, tus relaciones sociales van a mejorar, y eso lo ve la gente”, agrega la entrenadora.

Numeroso estudios han comprobado que correr evita la depresión, debido a que aumenta la producción de endorfinas, lo que favorecen la sensación de bienestar y felicidad. También existen muchas investigaciones que relacionan esta actividad física con la disminución en el riesgo de padecer diversos tipos de cánceres, como el de colón, el de próstata y el de pulmón. Correr o trotar además ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro, las enfermedades cardiovasculares y la artritis, así como disminuye el riesgo de osteoporosis y mejora el funcionamiento de las neuronas.

Ya sabes, si no eres de las que se inclina por el gimnasio, o si no tienes tanto tiempo para ejercitarte, ya no tienes excusas para no ponerte en forma y gozar los beneficios de realizar una actividad física. Solo bastan 30 minutos, de 3 a 5 veces por semana, e incluso puedes empezar con rutinas de baja intensidad.

Eso sí, tal como señala María Isabel, “es muy importante que cuando empieces a hacerlo, lo hagas de una manera adecuada, porque si no vas a tener una mala experiencia”.

Erick Marciscano
La profesional en Ciencias del deporte y la recreación María Isabel García Arbeláez, es entrenadora de corredores y head coach en el Adidas Runbase Panamá.

Cómo comenzar

Cualquiera puede correr. “Se lo recomiendo a todo el mundo, todas las personas pueden aprender a correr, desde una ama de casa hasta un ejecutivo. Incluso los niños, su deporte base es el atletismo”, subraya García.

No obstante, la experta advierte que pueden existir algunas contraindicaciones, por lo cual antes de comenzar es importante someterse a una evaluación física previa. “Son casos individuales muy personales. Un experto debe decirle si puede correr o no, especialmente si padece algún tipo de lesión en las articulaciones”.

Aunque la persona padezca alguna situación de salud, puede haber casos, como el de ella, que sufre una lesión en la columna y sin embargo continúa haciendo ejercicio. “Se puede hacer algo específico para la persona. Puedes empezar a caminar y correr,  se combina. Yo tengo una lesión de columna hace mas de 10 años y todo indica que yo no debiera de correr jamás, pero mi experiencia y mi trabajo en el deporte me ha enseñado que sí lo puedo hacer, lo que pasa es que tengo que buscar las herramientas adecuadas”.

Para empezar, la entrenadora sugiere primero hacer 20 minutos de actividad. “Caminas un minuto y trotas 30 segundos, así hasta que completes 20 ó 30 minutos”. Luego se va cambiando la rutina y aumentando la intensidad. “Vas cambiando uno por uno, es decir trotas un minuto y caminas otro; después dos por uno, o sea que trotas dos y caminas uno; y así sucesivamente de acuerdo al progreso que tú vayas teniendo”.

Evitando lesiones

Como toda actividad física, es importante tener presente ciertas consideraciones para evitar lesiones. Lo primero es tener la indumentaria adecuada. “Necesitas saber cual es tu tipo de zapatilla, todo tenemos una pisada, así que necesitamos una zapatilla ideal para eso, así como la indumentaria (ropa) adecuada”.

Al momento de la acción, es fundamental preparar los músculos y articulaciones para el esfuerzo físico. “Cuando vayas a empezar la sesión, debes hacer un calentamiento, hay un protocolo que debes saber antes de salir a correr o antes de hacer actividad”.

Maria Isabel se refiere a desarrollar un calentamiento es global, el cual está dividido en tres partes: La movilidad articular, donde se realizan rotaciones de las articulaciones principales como cuello, hombros, cintura, cadera, rodillas y tobillos. Luego la parte principal del calentamiento o dinámica general, que son movimientos específicos que preparan fisiológicamente a los sistemas orgánicos del cuerpo y aumentan la temperatura muscular. Por último, está el estiramiento.

“Calientas, haces tu sesión y al final vuelves a estirar un poco más. Eso es para evitar lesiones. Se van a presentar dolores porque el cuerpo cuando se está acostumbrando genera cambios y se producen molestias, para esto hay un masaje, hielo, entrenamiento de fortalecimiento y el cuerpo se va ajustando pieza por pieza a medida que vas progresando”.