Una buena noche de descanso, con horas suficientes y sin interrupciones, tiene grandes beneficios para los niños, pues les ayuda a lidiar con el estrés social de la escuela y también les facilita aprender.

Es común que los preescolares eviten el momento de ir a la cama e incluso formen berrinche por eso; o que una vez acostados, llamen a sus padres o aterricen en sus camas por alguna razón.

Ante este escenario, le toca a los adultos crear una rutina de sueño en sus pequeños, llevándolos a la cama en un mismo horario, lo cual además favorecerá el desarrollo cognitivo de los menores, tal como reveló un estudio de la Universidad de Londres realizado sobre una muestra de más de 11 mil infantes.

Una mala rutina de sueño en los niños podría tener consecuencias negativas a lo largo de toda la vida. Según los expertos del estudio, “los horarios irregulares de sueño alteran los ritmos naturales del cuerpo del pequeño y causan trastornos del sueño. Como consecuencia, socavan la plasticidad del cerebro y la habilidad para adquirir y retener información”.

Los expertos recomiendan evitar que los niños duerman con sus padres, para preservar la autonomía del menor y la intimidad de los padres.
Los expertos recomiendan evitar que los niños duerman con sus padres para preservar la autonomía del menor y la intimidad de los adultos.

Crear el hábito

De acuerdo a otro estudio, “Hábitos de sueño de los bebés panameños durante la noche”, realizado en Panamá por la marca Baby Sens, de la compañía SCA, muchos padres luchan contra la resistencia del niño a acostarse, la dificultad que tiene para conciliar el sueño o para dormir sin despertarse a mitad de la noche.

“Los hábitos de sueño se enseñan y se aprenden en el rango de 0 a 11 meses de edad, después de ese período es muy difícil cambiar el comportamiento adquirido”, reveló el estudio, que abarcó a madres en edades entre 18 a 35 años de edad, en la ciudad de Panamá.

Por otra parte, especialistas de la Unidad del Sueño del Hospital Universitario de La Ribera, estiman que 3 de cada 10 niños sufren de insomnio infantil debido a los malos hábitos que han adquirido. Los expertos alertan sobre la importancia de tratar este problema en la infancia ya que, en caso contrario, es probable que estas complicaciones persistan siendo ya adultos.

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Los especialistas de la Unidad del Sueño del Hospital Universitario de La Ribera han señalado las siguientes recomendaciones:

– El sueño es un hábito que requiere un aprendizaje y el respeto de un horario, así como unas condiciones favorables de temperatura, silencio y luz.

– Desde que es muy pequeño es importante enseñar al niño a dormirse solo, no en brazos ni en el sofá o en la cama de los padres, aunque luego sea trasladado a la suya. Se le puede ayudar con la lectura de un cuento y dejándole una luz tenue.

– No es conveniente acostarse en la cama del niño hasta que se duerma. Con esta actitud se merma el desarrollo de su autonomía. Los fines de semana se le puede permitir que vaya un ratito por la mañana a la cama de los padres.
– Es importante respetar un ritual al acostarse e inculcarle que hay que ir a dormir porque todos necesitamos descansar.

– Si el niño se despierta a medianoche asustado e inquieto, es necesario tranquilizarle, mimarle un poquito, pero sin dar demasiadas explicaciones y mostrando firmeza para que continúe durmiendo solo.

– No es recomendable permitir que a media noche se vaya a la cama de los padres, abuelos, hermanos u otros. En algunas familias se produce tal trasiego, que ninguno de los miembros amanece en su cama.