Aunque está comprobado que realizar esta actividad conlleva muchos beneficios para la salud, tanto física como mental, y contribuye a prevenir las enfermedades no transmisibles (ENT) , la realidad es que solo un 40% de la población a nivel mundial realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios para la salud, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). El otro 60% vive una vida sedentaria, es decir, es inactiva físicamente.

Tal como señala la OMS, se ha observado que la inactividad física es el cuarto factor de riesgo en lo que respecta a la mortalidad mundial (6% de las muertes registradas en todo el mundo). Aproximadamente el 23% de los adultos y más del 80% de la población adolescente del mundo no tiene un nivel suficiente de actividad física. Por lo general, las mujeres y las niñas son menos activas que los hombres y los niños; y también los adultos mayores, en relación con los adultos jóvenes.

Hacer ejercicio es una gran forma de realizar actividad física, aunque no es la única. Otras actividades que fomentan movimiento corporal y se realizan como parte de los momentos de juego, del trabajo, de formas de transporte activas, de las tareas domésticas y de actividades recreativas, también evitan la inactividad.

Este 6 de abril se celebra el Día Mundial de la Actividad Física, instaurado en 2002 por la OMS, con el objetivo de promover la actividad física para conseguir buena salud y bienestar. En el marco de la celebración, Samantha Clayton, directora de educación física de la compañía global de nutrición Herbalife, nos brinda 12 valiosas razones por las cuales empezar a poner el cuerpo en movimiento.

Karen Bernal | Revista MIA
La actividad física se trata de cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exija gasto de energía, según la OMS. 
  1. Salud cardiovascular: Participar en ejercicios cardiovasculares (conocidos también como ejercicios aeróbicos) es saludable para el corazón. Tu corazón es un músculo, y empujarlo para que trabaje fuerte algunos días a la semana puede ayudarte a mejorar la salud cardiovascular. Si realizas ejercicios cardiovasculares de forma regular, puede que mejores la tasa cardíaca en reposo, lo que es muy favorable para tu salud a largo plazo.
  2. Piel radiante: Cuando haces ejercicio, aumentas la circulación de sangre en el cuerpo. El brillo después de hacer ejercicio puede que no dure todo el día, pero puede que luzcas radiante después de tu sesión de ejercicio.
  3. Mejorar la postura: Hacer ejercicio de forma regular puede hacerte más consciente de tu postura. A medida que aumentas tu autoestima y estás más consciente de tus movimientos, comienzas a escuchar a tu cuerpo. Andar encorvado puede convertirse en algo del pasado. Como un bono extra, una postura correcta te hará lucir más alto.
  4. Disminución de dolores: Si sufres de dolores o articulaciones rígidas causadas por estar sentado todo el día, el moverte más te ayudará a aliviar la rigidez. Las articulaciones que permanecen en una misma posición tienden a doler. Una vez que comienzas a moverte en diferentes direcciones, mejoras el rango de movilidad, y los movimientos de todos los días se hacen más fáciles de realizar.
  5. Mejorar la composición corporal: Cuando haces del ejercicio parte de tu estilo de vida, comienzas a notar cambios en cómo te ves y sientes. Puede que pierdas exceso de grasa corporal y que aumentes la masa muscular, lo que es maravilloso para tu apariencia, pero también ayuda a tu cuerpo a quemar calorías de forma más eficiente. Un cuerpo con un alto porcentaje de masa muscular magra requiere más calorías para mantenerse que una persona con el mismo peso pero que tenga un porcentaje de grasa corporal más alto.
  6. Sentirse más feliz: Realizar actividades físicas puede ayudarte a sentirte más feliz. Una de las razones es porque tu cuerpo libera una cantidad más alta de endorfinas cuando estás activo. Las endorfinas son las hormonas naturales del cuerpo que controlan tu estado de ánimo. Puede que también te sientas más feliz porque estás cuidando de tu cuerpo. El sentimiento de estar logrando algo puede hacerte sentir muy bien.
    Karen Bernal | Revista MIA
    La OMS sugiere que los niños y jóvenes de 5 a 17 años inviertan como mínimo 60 minutos diarios en actividades físicas de intensidad moderada a vigorosa. Para los adultos de 18 a 64 años, aconseja que dediquen como mínimo 150 minutos semanales a la práctica de actividad física aeróbica, de intensidad moderada, o bien 75 minutos de actividad física aeróbica vigorosa cada semana, o bien una combinación equivalente de actividades moderadas y vigorosas. Mientras que para los adultos de 65 en adelante recomienda que dediquen 150 minutos semanales a realizar actividades físicas moderadas aeróbicas, o bien algún tipo de actividad física vigorosa aeróbica durante 75 minutos, o una combinación equivalente de actividades moderadas y vigorosas.
  7. Mejoras en el peso: El hacer ejercicio puede ayudarte a prevenir exceso de peso y ayudar a mantener la pérdida de peso. Cuando practicas una actividad física quemas calorías. Mientras más intensa la actividad, más calorías vas a quemar.
  8. Aumento de energía: La actividad física regular puede ayudarte a mejorar la resistencia muscular y mejorar tu rendimiento. Al hacer ejercicio, el cuerpo envía oxígeno y nutrientes a los tejidos para ayudarte a que el sistema cardiovascular trabaje más eficazmente. Cuando el corazón y los pulmones trabajan más eficazmente, tienes más energía para realizar tus actividades diarias.
  9. Aumento de la energía del cerebro: Hacer ejercicio de forma regular puede ayudarte a mejorar las funciones del cerebro. Muchos estudios han mostrado que los ejercicios cardiovasculares pueden crear nuevas células en el cerebro (neurogénesis) y mejorar el rendimiento cerebral. Estudios también sugieren que una rutina de ejercicio fuerte puede aumentar el factor neurotrópico derivado del cerebro (BDNF por sus siglas en inglés). Se cree que el BDNF ayuda en el proceso de hacer decisiones y en el aprendizaje de alto nivel.
  10. Menos estrés: El ejercicio puede actuar como un desvío temporal del estrés diario. Cuando haces ejercicio o te diviertes haciendo actividades, no estás pensando en las cosas difíciles que están ocurriendo en tu vida. Darte un tiempo para enfocarte en ti puede reducir el estrés. Menos estrés también puede ayudarte a perder peso porque muchas personas recurren a alimentos poco saludables para combatir el estrés.
  11. Conocer nuevas personas: Hacer ejercicio te ofrece la oportunidad de interactuar socialmente. Comenzar una actividad nueva puede ayudarte a encontrar un círculo de amigos nuevos o provee una alternativa saludable para reconectarte con amigos antiguos. Muchas veces salimos a comer para socializar, pero hacer ejercicio es mucho mejor para tu cintura.
  12. Mejorar el sueño: Mantenerte activo puede ayudarte a mejorar tus hábitos de sueño por algunos motivos. Hacer ejercicio eleva la temperatura del tronco del cuerpo. A medida que regresa a su temperatura normal, puede ayudarte a sentirte relajado y listo para dormir. Ya que las actividades físicas pueden ayudarte a reducir el nivel de estrés, lograr el sueño por la noche puede ser más fácil.