La marca lleva el nombre de la madre, pero hoy detrás de cada diseño hay dos mentes creativas, la de la diseñadora española Isabel Sanchis y su hija Paula Maiques.

Además del vínculo de sangre, Isabel Sanchis y su hija Paula Maiques comparten la pasión por la moda. Juntas trabajan desde su taller en la ciudad española de Valencia, donde diseñan y dirigen la confección de elegantes y voluminosos trajes de fiesta, bajo la firma que lleva el nombre de la madre y que hoy se comercializa en más de 40 países.

Cuentan que desde pequeñas, ambas mostraron inclinación por el diseño, y pese a vivir épocas distintas, cada una tuvo obstáculos.

“En el colegio todas mis libretas estaban dibujadas con muñecas con trajes estilizados. Yo hacía todos los recortes de moda en papel para mis amigas”, rememora la madre de 60 años.

Pese a ese talento, tomó otros caminos más convencionales. “Las mujeres en mi época se dedicaban a ser secretarias, así que estudié informática y fui secretaria, pero no era lo mío”.

Entonces, hace 30 años, “cuando era mayor, tenía hijos y un buen empleo”, Isabel Sanchis decidió que tenía que seguir su vocación. Cambió su trabajo bien remunerado, de medio tiempo, por jornadas interminables en su propio negocio, el cual comenzó con un pequeño taller donde hacía ropa a la medida a sus amigas y que hace siete años se expandió a nivel internacional.

Paula, de 25 años, comenta que “desde pequeña he estado dentro de la empresa. Todos los veranos la pasaba allí. Además, siempre me ha gustado el arte, dibujar… Siento que me dirigí inconscientemente a ese mundo”.

Isabel aclara que su esposo, quien la había visto trabajar tanto, no quería que Paula se dedicara a la moda. “Ella luchó por su pasión y yo la apoyé en todo momento”, afirma.

Fue así como la joven estudió Bellas artes y Diseño de moda. Hace tres años se incorporó formalmente a la fábrica de su madre, haciendo una “mancuerna perfecta”, como califica la madre el trabajo juntas.

Un trabajo complejo

Isabel Sanchis y su hija Paula Maiques al final de la pasarela en el Fashion Week Panamá.Ed Grimaldo
Isabel Sanchis y su hija Paula Maiques al final de la pasarela en el Fashion Week Panamá.

Al ver a Isabel y a Paula sonrientes sobre la pasarela, luego de presentar su última colección en Fashion Week Panamá este año, una pensaría que trabajan relajadas, sin gran estrés.

Sin embargo, cada seis meses en el atelier de Valencia se hacen “colecciones enormes” pensadas para distintos tipos de mujeres de los diferentes países en los que se comercializa la marca, por lo que deben laborar al menos 12 horas diarias, “con suerte”, dice la madre, pues pueden ser muchas más.

Sin embargo, ambas disfrutan de su trabajo. “Lo más divertido es la libertad que tienes para hacer lo que te gusta. Lo más tremendo es cuando no te sale”, menciona Isabel.

También les resulta satisfactorio hacerlo juntas, pues sienten que la una aprende de la otra y que ambas se complementan, asegura Paula.

Madre e hija toman como referencia el arte para hacer los diseños, y en Paula se marca más esta inclinación, debido a sus estudios. Isabel, además, se inspira en las mujeres y en las telas. Expresa que “los tejidos nos hablan; ellos dicen lo que quieren que hagamos”.

De allí que sus delicadas y originales creaciones parezcan piezas de arte y arquitectura que cobran vida sobre los tejidos.

Coinciden en que lo más fácil de su trabajo es el diseño, pues hay mucha información “en libros antiguos, en cuadros, en diseñadores que veneras”, dice Isabel, subrayando que lo más difícil es “hacer que el patrón sienta bien y que pueda acoplarse a toda la gente por las tallas”.

Los detalles en la confección son vitales para la firma Isabel Sanchis, por ese motivo Paula considera que la producción es otro de los procesos más complejos. “La señora que se va a gastar dinero en un vestido tiene el derecho de que esté perfecto. Todos los trajes de fábrica se prueban antes de ir hacia las tiendas para que así sea”.

Cómo ven a las latinas

Las piezas de la marca son estructuradas.Ed Grimaldo
Las piezas de la marca son voluminosos y elegantes trajes de fiesta.

Isabel y Paula admiran la forma de vestir de las latinas. “Las mujeres aquí se visten bien, son muy femeninas”, dice Paula, mientras que su madre afirma que tienen un gusto muy parecido a las españolas. “Les gusta sentirse guapas, espléndidas. Panamá es muy parecida a nuestra forma de ser y la pura verdad es que funcionamos muy bien”.

También les llama la atención el uso de colores vivos en los atuendos de las latinas. Paula afirma que “son muy alegres y le aportan vitalidad a la mujer”.

Su madre está de acuerdo, pero cree que las latinas visten demasiado ajustadas. “Les recomiendo que el vestido baile. No significa que sea ancho, pero sí que se mueva en el cuerpo”.

Bajo la firma Isabel Sanchis, madre e hija se han presentado en varias ediciones del Barcelona Bridal Week. Ahora el reto es mostrar sus piezas en la semana de la moda de París. “Me encantaría. Nos lo tenemos que plantear porque es mucho trabajo”, dice Isabel.