Para finales del siglo XX, las personas con problemas de fertilidad en Panamá debían resignarse a no tener descendencia o recurrir a la adopción. Sin embargo, a partir de 1990 con el nacimiento de Kisia Karen Smith, la primera “bebé probeta” en el país y la región, todo cambió y las parejas panameñas infértiles vieron en la reproducción asistida la solución a sus problemas, afirma el doctor, Camilo Alleyne, ginecólogo obstetra y especialista en fertilidad asistida en Panamá.

La técnica, que duró tres años en investigación y que permitió este nacimiento, fue la fecundación in vitro (FIV), realizada por Alleyne. Según el médico especialista, para este procedimiento se extrajo un óvulo de la paciente y se realizó la unión con el espermatozoide en una placa en el laboratorio, se dividió el embrión hasta cuatro células y se volvió a implantar en el útero de la madre.

El éxito de esta primera fecundación in vitro abrió las puertas a todo el conjunto de técnicas que hoy conocemos como reproducción asistida”, asegura Alleyne, del Womens Health & IVF de Panamá.

Actualmente, miles de niños nacen cada año en todo el mundo gracias a los tratamientos de reproducción asistida”, destaca el médico panameño, ex ministro de Salud.

Técnicas novedosas en Panamá

El avance de la ciencia y las nuevas tecnologías permite que continuamente aumenten los tratamientos de reproducción asistida y al mismo tiempo, se mejoren los protocolos y los métodos de las ya existentes.

Alleyne detalla que entre los principales avances en reproducción asistida en Panamá está la vitrificación (congelamiento de óvulos y embriones) para aquellas mujeres que buscan preservar la fertilidad. Aparte, se están haciendo estudios genéticos de los embriones (blastocitos), el proceso de hatching asistido con láser y métodos donde inyectan el espermatozoide directo al óvulo (conocido como ICSI).

Por su parte, el doctor Saúl Barrera, del Instituto Valenciano de Infertilidad de Panamá (IVI), señala que otro avance significativo en reproducción asistida son los análisis genéticos de los embriones y las mejoras en la calidad de los laboratorios.

Actualmente, se ha logrado subir a 60% la taza de embarazos con FIV, ya que 15 años atrás sólo 30% lograba embarazarse en un primer intento”, afirma Barrera, especialista en medicina reproductiva.

Barrera añade que Panamá cuenta en estos momentos con todas las tecnologías de reproducción asistida que existen en países de primer mundo. “Ya no es necesario que una pareja que requiera un tratamiento específico tenga que viajar al extranjero a realizársela”, asegura.

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El avance de la ciencia ha permitido que muchas parejas que no pueden concebir sean felices.

Problemas y solución

En algunas oportunidades, los factores que afectan la fertilidad son fáciles de detectar y tratar. Sin embargo, en muchos casos puede ser difícil identificar una causa específica. Luego de una evaluación completa, el médico puede dar un diagnóstico de la situación, resalta Barrera.

Hasta ahora, en el país no hay estadísticas exactas de la cantidad de parejas con problemas de fertilidad; pero el promedio de parejas que van a una primera consulta oscila entre 60 a 80 parejas al mes, asegura el especialista del IVI.

En cambio, Alleyne señala que una de las causas de infertilidad se debe a las infecciones, tanto en el hombre como en la mujer, ya sea por tener varias parejas o por complicaciones asociadas al cáncer, además de problemas genéticos.

El especialista asegura que a las parejas que asisten a una primera cita, se les hacen exámenes profundos, antes de someterse a cualquier tratamiento.

La clave de una fertilización in vitro es hacer un estudio previo al paciente e identificar las causas de la infertilidad y tratarlas de raíz. Entre más se estudie al paciente y todos los factores de infertilidad, el porcentaje de embarazo aumenta significativamente”, afirma.

“Actualmente en Panamá hay varios centros de fertilidad asistida y el costo de este tratamiento varía según la clínica y el proceso, pero tiene un aproximado de 13 mil dólares en adelante. Por ejemplo, si el tratamiento es para mezclar los espermatozoides con el óvulo en el laboratorio y son colocados inmediatamente en las trompas de falopio para que ocurra la fertilización, el costo sube a 13 mil dólares.

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Las nuevas técnicas de reproducción asistida o fertilización in vitro, aunque costosas, llevan a más parejas a depositar su confianza.

Estimulación emocional

Un aspecto que requiere refuerzo en estas parejas es la parte emocional. En ese sentido, el psicólogo Eliécer Rivera, estima que la infertilidad es un problema de gran impacto en las parejas que desean concebir un hijo y al sentir que no pueden, sufren mucho y se desesperan.

Tiempo atrás, la única opción para resolver los problemas de fertilidad era la adopción. Hoy ya no es así, hay tratamientos de reproducción asistida, pero le tomará a la pareja un largo proceso a seguir debido a los estudios que hay que practicarle primero”, afirma el psicólogo.

Según Rivera, los pacientes deben estar conscientes de que aunque los tratamientos son modernos, no son mágicos ni inmediatos y, muchas veces, no son exitosos en la parejas. “El someterse a alguno de éstos implica altas demandas no solo físicas, sino también psicológicas.

Los procedimientos de diagnóstico pueden resultar invasivos y estresantes. Las mujeres sufren en mayor medida estas exigencias; deben aplicarse inyecciones, hacerse ultrasonidos y exámenes de laboratorio y entrar al salón de operaciones”, detalla.

Rivera aconseja a las parejas que buscan ayuda y tratamiento a su problema de fertilidad, que no se desanimen y que si en un primer intento no lograron los resultados buscados, que valoren el hecho de haberlo intentado, así como el grado de apoyo, fortaleza y compromiso evidenciado en el transcurso del proceso.

Recomendaciones

El doctor Alleyne recomienda, en primera instancia, protegerse con preservativos al momento de tener relaciones sexuales no estable, no ingerir medicamentos hormonales innecesarios, evitar el uso de drogas, el consumo de licor en exceso y sobre todo, no fumar. Todos estos aspectos pueden producir infertilidad tanto en la mujer como en el hombre, asegura.

Entre 20% y 37% de las parejas menores de 30 años que en general gozan de buena salud, logran concebir en los primeros tres meses. Los especialistas sugieren a aquellas parejas que luego de tener relaciones sexuales sin protección durante un año y no han logrado concebir, asistan a un especialista para que les brinde un diagnóstico temprano.

En el caso de la mujer, el óvulo es la clave en la fecundación, porque es donde se reserva el espermatozoide para lograr la fertilidad, desde el punto de vista reproductivo, y se puede ver afectado si no se siguen las recomendaciones necesarias”, destaca Alleyne.

Vientres de alquiler

En casos de infertilidad, el tema de vientres de alquiler o maternidad subrogada en Panamá no es permitido por la ley, señala Barrera.

El Código de la Familia no permite este proceso, porque establece que madre es aquella que da a luz o la que se comprueba que ha parido. No hay contrato alguno que vaya por encima de eso. Porque al final la que registra al bebé es la mujer que lo parió, aunque haya prestado su vientre y los óvulos no hayan sido de ella; es un tema legal que está sin resolverse y como médicos éticos no lo realizamos”, afirma.

En Panamá, lo que si tenemos es donantes y bancos de óvulos y bancos de esperma, siendo ésta la última opción de la parejas para poder concebir un hijo propio”, asegura Barrera.

En cambio en Estados Unidos, esta práctica si es permitida y lleva realizándose hace más de 40 años. Hay casos realmente extraordinarios de maternidad subrogada que hacen ver otra dimensión de esta manera de convertirse en padres, que cada vez gana más adeptos. Por ejemplo, el de la británica Carole Horlock, hoy de 49 años, es madre subrogada de 13 niños, más dos propios, se convirtió en la madre sustituta más prolífica del mundo. Fueron nueve con sus óvulos y cuatro con óvulos donados. A los 46 años, decidió dejar ser vientre de alquiler.

Según comentó este año a un diario español, jamás lo hizo para ganar dinero, “lo hago para ayudar a parejas normales que no pueden tener hijos, y me pagan lo que pueden pagar”, destacó.

Dieta y ejercicio

*Una dieta rica en frutas y verduras crudas ayudará a que el organismo esté mejor preparado para recibir el embarazo. Algunas fuentes de omega-3 que se pueden incluir son los pescados, como el salmón y la trucha. Además, frutos secos (nueces), aguacate, aceite de oliva y vegetales de hojas verdes, como la espinaca y el berro.

*El sobrepeso puede ser un obstáculo para lograr un embarazo. Por eso al decidir buscarlo o para mejorar el éxito en un tratamiento de reproducción asistida, se recomienda mantener un peso óptimo. Puede optar por un plan de ejercicios moderado, como caminatas, natación o montar bicicleta. Las mujeres con sobrepeso tienen mayor riesgo de no lograr un embarazo, así como mayor riesgo de abortos y complicaciones fetales y maternas.