Artritis reumatoide
Artritis reumatoide. En las mujeres la prevalencia es tres veces más que en los hombres.

Se trata de una enfermedad crónica que causa inflamación de las articulaciones (de las manos y muñecas, codos, rodillas, tobillos, hombros y los dedos) y puede afectar otros órganos. A pesar de que no tiene una causa conocida, está considerada como una enfermedad autoinmune.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la artritis reumatoide (AR) se presenta en todos los grupos étnicos y afecta cerca de 70 millones de personas en el mundo en la etapa productiva de la vida.
El reumatólogo José Antonio Herrera asegura que esta dolencia no tiene cura y a medida que aumenta va deteriorando a la persona, ya que es una enfermedad que causa inflamación y dolor en todas las articulaciones del cuerpo.
“Cabe mencionar que en las mujeres la prevalencia es tres veces más que en los hombres y que la incidencia de esta enfermedad se presenta entre los 30 y los 50 años de la vida (80% de los casos), siendo esta etapa la de mayor productiva para la población”, afirma el especialista.
Después de 12 años de evolución, el 80% de las personas tiene discapacidad parcial y el 16% discapacidad total. Estudios sobre artritis han determinado que la incapacidad para laborar aparece de 5 a 10 años después del inicio de la enfermedad y oscila entre el 43% y 50% en diferentes países en el mundo.
“La artritis reumatoide es causa de retiro anticipado. Después de años de padecer la enfermedad, entre el 26% y 60% de las personas se ven forzadas a dejar su ocupación laboral debido a complicaciones de la dolencia”, resalta Herrera.
Según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INEC) de la Contraloría General de la República de Panamá, en su encuesta de mercado laboral de agosto 2014, en Panamá alrededor de 25 mil personas estarían afectadas con esta enfermedad.
“Por lo que se alerta a las personas que ante una señal de dolor en cualquier articulación acudan al reumatólogo para que le realice un diagnóstico preciso y oportuno”, advierte Herrera.

Entre más temprano se trate, mejor

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Según Herrera, la artritis reumatoide (AR) comienza con dolores leves, sin embargo, a medida que pasa el tiempo, el dolor se intensifica por lo que la agresividad de la enfermedad conduce a un rápido declive en la calidad de vida de la persona.
“Hoy sabemos que estas personas deben ser tratadas lo antes posible para evitar alteraciones articulares que luego se tornan irreversibles. En muchos países desarrollados ya se cuenta con sistemas para detectar tempranamente a estos pacientes”, detalla el médico.
“Adicionalmente, las personas que padecen AR, no solo sufren consecuencias físicas, podrían también mostrar síntomas de depresión, reducción en  sus ingresos personales y familiares por su incapacidad laboral como en cualquier otra enfermedad crónica, un aumento en sus gastos en cuidados de la salud, hospitalizaciones y consultas médicas”, añade el médico.
Hasta ahora no existe ninguna medida que ayude a prevenir la artritis, ya que se cree que puede tener origen genético. No obstante, Herrera recomienda realizar actividad física de forma habitual para favorecer el uso de todas las articulaciones.
Si se da el diagnóstico, recomienda seguir el tratamiento para prevenir el avance de la enfermedad.

 

Artritis reumatoide enfermedad degenerativa
La artritis reumatoide afecta principalmente las articulaciones.

Tratamientos avanzados

Las diferentes opciones de tratamiento tienen como objetivo eliminar el dolor y la inflamación, preservar la función y mejorar la calidad de vida del paciente y ayudar a las personas a recuperar la movilidad. Los medicamentos antirreumáticos y antiinflamatorios son las principales formas de terapia convencional para la artritis reumatoide, ayudando al paciente a reducir algunos síntomas y prevenir que la enfermedad empeore, afirma el reumatólogo.
A la vez señala que “en aquellos pacientes en los que la terapia convencional no produce una respuesta adecuada, el tratamiento con medicamentos biológicos, particularmente con inhibidores del Factor de Necrosis Tumoral (TNF alfa), en artritis reumatoide, han significado un inmenso avance en el tratamiento de la enfermedad, logrando detener la progresión de la misma y alcanzar la remisión e inactividad de la enfermedad”.
Este tipo de tratamiento biológico de última generación, se aplica mensualmente por el propio paciente.