Hace dos años se creó la Dirección Nacional de la Policía Ecológica, con el objetivo de evitar la tala indiscriminada, la caza y otros delitos y faltas ambientales.

La mujer detrás de  este logro fue la Comisionada Elsa Garzón, quien se convirtió en la primera directora nacional de dicha unidad.”Vimos que se estaba dando bastante estadística de tala indiscriminada y que había especies de animales que se querían sacar hacia el exterior y que no se debía. Entonces notando que había presencia de ese tipo de delitos, se amplió la dirección”, menciona.

Y es que según comenta la comisionada, antes de 2015, es decir, antes que se creara la Policía Ecológica como tal, solamente se prestaba un servicio de vigilancia a nivel de la Autoridad del Canal y las zonas aledañas de las áreas revertidas. “Ahora ya estamos a nivel nacional en Chiriquí, en Veraguas en la reserva forestal de La Yeguada, en el Parque Campana, en Coclé, Arraiján, Chepo y en la ciudad de Panamá”, subraya.

Sus inicios en la institución

De sus 53 años, lleva 29 en la Policía Nacional. “Soy policía porque Dios me puso aquí”, dice Garzón, quien fuera estudiante de segundo año de medicina cuando un coronel del estado mayor le propuso que fuese oficial de la fuerza.

“Yo llevaba dos años estudiando medicina en Costa Rica y me metí a la Policía Nacional para hacer ejercicio físico, pero me salí. Luego me fui a lo que en su momento era el aeropuerto de Tocumen, donde hacían ejercicios de avión, y estando allí  una persona del estado mayor se me acercó y me dijo ‘usted tiene un perfil para ser oficial de la fuerza’. Yo no nunca antes lo había visto y le respondí que me acababa de retirar, pero me dijo que regresara y quedaría como estudiante para ser oficial. Regresé y tenía la beca”, explica.

Durante cinco años estudió en Perú en una academia de sanidad policial, para convertirse en enfermera. Luego regresó a la entidad donde tuvo oportunidad de aprender diferentes ramas. Ha sido directora de Gestión y Proyecto, donde tenía que ver con los proyectos y las planificaciones institucionales. “También Dios me dio la oportunidad de crear la Dirección de Bienestar Laboral Policial, justamente pensando en el policía y su familia. Esta encierra el psicólogo, el trabajador social, la clínica, todo lo que es el área de salud”.

Además, ha estado en la parte operativa policial en las áreas de San Miguelito y el área metropolitana, al igual que ha sido parte de la policía de menores.

No obstante, Elsa Garzón, quien está pronta a cumplir 30 años de servicios, lo cual implica su retiro de la Policía Nacional, subraya que es precisamente el área ecológica la que le motiva más, por lo que fue un sueño cumplido el poder culminar sus días en la institución ayudando a salvaguardar el medio ambiente. Para esta tarea debió tomar un curso en especialidad ambiental en España y Panamá, así como  caminar los senderos, estudiar las especies de los arboles y de los animales.

Foto: Ed Grimaldo
La Comisionada Elsa Garzón es la primera Directora Nacional de la Policía Ecológica.

Protegiendo la biodiversidad

“En la Dirección Nacional de la Policía Ecológica nos dedicamos a prevenir la tala ilegal, la caza ilegal y todo lo que pueda dañar la flora y fauna del país”, expresa. Menciona que de los animales que frecuentemente se cazan y que están en peligro son el ñeque, la iguana, el venado, el conejo pintado y el saíno, entre otros.

Sobre la madera, distingue que la del árbol de cocobolo, que se prohíbe por ley utilizarla, es la que más se tala.  “Se ha dado la tala indiscriminada. Hace dos años se cogió un container en Aduanas con madera de cocobolo que iba saliendo del país y se hizo un contacto con Interpol para evitar la salida de la madera”, expresa.

Esclarece que otros delitos ambientales que se dan en menor escala, “es que quieren sacar del país ciertos animales y se hace un trabajo con aduana para evitar esa salida. También existen personas que en sus casas tienen animales que no son domésticos, que cuando crece se vuelve agresivo, como monos, tigrillos y ciertos pájaros. Entonces a las personas se les hace difícil tenerlos, los botan, los dejan por ahí y ya el animal no sabe sobrevivir porque aprendió que se le dieran los alimentos y no a cazarlos”. Esto, destaca, le hace mucho daño a la biodiversidad del país.

Desde su dirección también se dedica a sensibilizar a la población.  “Hemos trabajado con las escuelas a manera de prevención y docencia, haciendo huertos escolares. También participamos en ferias de seguridad ciudadana, donde llevamos un stand que es la atracción, porque ponemos animales disecados, eso atrae al niño y ahí aprovechamos y hacemos la sensibilización de la persona. Estuvimos abriendo un espacio en la comunidad donde hicimos reciclaje para sensibilizar a los panameños”.

 La Dirección, tal como indica Garzón, se rige por el Capítulo 7 de la Constitución Política, la Ley Orgánica de la Policía Nacional y la Ley General de Ambiente. La misma trabaja de la mano con otros organismos gubernamentales, como el Ministerio del Medio Ambiente, la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) y el Instituto Nacional de Cultura (INAC) con el que intentan reconstruir el camino de piedras de El camino de cruces. De igual manera, trabajan con otras entidades como el Instituto Smithsonian y fundaciones como MarViva.

“Uno habla de la seguridad del ciudadano, de los edificios, y ahora del ambiente. Si no tenemos seguridad ambiental, enfermamos también por la basura, el desorden en los bosques, nos quedamos sin fauna y con el tiempo se puede afectar la comida de las personas”, manifiesta.

Un mejor ambiente

La Comisionada opina que en Panamá aún falta mucha conciencia sobre cuidar el medio ambiente. “Lo vemos en los ríos cuando es verano, las basuras en las calles. Son cosas muy simples, pero que dañan el ambiente”.

También considera que hace falta más educación ambiental. “No tenemos una cultura ambiental en las escuelas ni en las universidades. Muchos panameños no conocen los parques, a pesar que tenemos cerca el Camino de Cruces, el Soberanía, el Parque Metropolitano. No llevamos de tour a los estudiantes a esas áreas para que conozcan la parte verde y cuiden los animales”, enfatiza.

“Cuando fui a hacer mi capacitación ambiental a España la docencia fue bien concreta. Ellos nos llevaron a los castillos y nos decían ‘hoy España tiene cemento, ustedes tienen área verde, cuídenla para que esto no pase’. Y es así, porque los castillos nadie los habita, ya quedaron para la historia, ellos no tienen área verde ni un buen zoológico según nos explicaban. Y Panamá aún tiene su área verde y su fauna”, sostiene.

Elsa Garzón exhorta a las personas a cuidar el medio ambiente. “Como panameños tenemos la responsabilidad primaria de saber que no es fácil volver a sembrar un árbol. Es fácil tirarlo abajo, pero demora mucho tiempo para que crezca. Hay que cuidar a Panamá”.

Proteger la naturaleza es posible, mantiene la Comisionada. “Algo sencillo es no tirar basuras a las calles, poder ponerla en el recipiente que corresponda. Ojala pudiéramos reciclar, pero si eso es muy difícil, entonces solamente botar la basura donde debe ser”.

Visitar las áreas verdes “para que se den cuenta que hay que cuidarlas”, es otra de las sugerencias de Garzón, al igual que cuidar los ríos, “porque si los contaminamos, también afecta el agua del país”.

“Evitar cazar animales que son silvestres y no son domésticos. A muchos les gusta la lora de moño amarillo pero ese ave no se puede tener en casa porque esta en extinción. Entender eso y estudiar más que todo como cuidar al país”.