Durante la XIII Feria Internacional del Libro (FIL), que se realizará del 15 al 20 de agosto, el Centro de Convenciones Atlapa se convertirá en ‘La Ciudad de los libros, en donde las letras están de fiesta‘, tal como señala el lema del evento cultural este año.

Como toda ciudad, habrá espacios para personas de todas las edades, raza y sexo. Los más pequeños no serán la excepción. La feria contará con un pabellón infantil, dedicado exclusivamente para niños y jóvenes.

Serán “6 días y 12 horas continuas de recreación, diversión, cultura y conocimientos”, tal como adelanta en sus redes sociales la Cámara Panameña del Libro. Diferentes editoriales, así como la Biblioteca Nacional, la Alcaldía de Panamá, el Meduca, la Universidad Tecnológica de Panamá y el Ministerio de Cultura de Colombia, país invitado a la feria, tendrán stands donde los niños podrán divertirse mientras aprenden.

En la tarima, también habrán presentaciones entretenidas y educativas. El programa arrancó ayer martes con la presentación de los ganadores del libro de cuento Medio Pollito 2016. De igual forma, se realizarán conversatorios dedicado a los niños, cuenta cuentos, conciertos musicales, talleres, teatro, show de magia y función de títeres.

No obstante, también habrá shows de niños para niños. Precisamente, un atractivo este año será la presentación especial de los niños del Círculo Infantil de Narración Oral Héctor Collado, quienes deleitarán al público más pequeño con sus interpretaciones.

Pequeños cuentistas, gigantes en talento

Ocho niños del Círculo de Narración Infantil, deleitarán al público más pequeño durante la Feria del Libro, contando historias.

Ocho niños, entre siete y 12 años de edad, estarán narrando cuentos de la  literatura infantil en la tarima del Pabellón Infantil y Juvenil, el jueves 17 de agosto, a las 10:00 a.m. y a las 2:00 p.m. Ellos pertenecen al Círculo Infantil de Narración Oral Héctor Collado, “orientado a promover la narración oral y la lectura, dirigido a la población infantil”, menciona el escritor y narrador oral escénico Carlos Fong, profesor en este programa del Instituto Nacional de Cultura (Inac) con apoyo de la Biblioteca Nacional.

Fong comenta que para pertenecer al grupo de narradores, los niños no deben tener características especiales. “Sólo que quieran participar y trabajar en equipo. Ser responsables y comprometidos”. La selección no se hace por medio de castings, el único requisito es “tener amor por la lectura y un gusto por los libros y la cultura”.

Para la presentación en la Feria del Libro, las pequeños se han preparado arduamente. “Ensayamos los sábados aproximadamente dos horas en la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero, que es el espacio donde se hacen los talleres. Hay ejercicios de todo tipo y ningún niño se sube al escenario si no está preparado”. Durante la celebración del 75 aniversario de la biblioteca, el pasado mes de julio, los carismáticos niños tuvieron presentaciones ante el público asistente a las actividades conmemorativas, como parte de sus ensayos.

Las historias que cambian al mundo 

Los niños narradores son quienes escogen sus propios cuentos. “Tienen que investigar, leer y buscar sus cuentos en la Biblioteca o en su casa. Luego, nosotros los orientamos y les damos las herramientas y los recursos técnicos de la oralidad. Yo soy el profesor y Anayansi Barrantes, de la Biblioteca, también es capacitadora”, asevera Fong.

Los cuentistas ensayan continua y arduamente, pues tienen otros proyectos. “Para la semana del libro, queremos hacer otra función en la Biblioteca. Y el dos de abril, celebramos con historias el Día mundial del libro infantil”.

Fong opina que narrar historias es muy bueno para un niño. “Las historias moldean el carácter y son un medio para construir ciudadanía y edificar valores. Los cuentos pueden ayudar a cambiar a las personas, y las personas cambian el mundo”.

No obstante, para que un niño se interese en contar cuentos, es esencial que ame la lectura. Esto, según Fong, se logra con el ejemplo. “Lo primero es que los niños vean leer a sus padres. Lo segundo es que los padres los lleven a buscar libros. Es algo que se inculca desde la casa, pero pensamos que es la escuela la responsable”.