Tomó la guitarra en primaria y aprendió a tocarla sola, y de niña comenzó a cantar en coros de iglesia. Pero lo suyo, recalca una y otra vez, es la tamborera.

“Desde que tengo uso de razón canto tamborera”, dice Luly Castañeda.

La cantante panameña, quien por años se dedicó a la administración pública, este mes retoma la música y prepara un concierto de tamborera para este sábado 19 de noviembre a las 8 p.m. en el Lounge del hotel Riu.

Muchos festivales y un disco

De los coros de la iglesia, Castañeda pasó a grabar la misa típica con el padre Néstor Jaén, y un buen día, la llama el compositor Pepe Zamora para preguntarle si le gustaría participar en el Festival de la Tamborera que organizaba Canal 2.

Chica de tamarindo ganó el segundo lugar en canción, “pero se ganó todos los premios que dio el festival mejor arreglo musical, mejor composición, mejor video”, cuenta la cantante. Era una composición de Zamora con arreglo de Edmundo Archibold.

El año siguiente volvió a ganar premio y de allí no dejó de cantar.

Reconoce que admira mucho a Leoni Herrera y Maritza Vargas, pero son las tamboreras compuestas por Gladys de la Lastra las que más la mueven. “Una mujer que le dio a este país tanto en lo que a la tamborera se refiere. Con tamboreras para la iglesia católica y otras como La angostura, Panamá soberana y Romance salinero”, considera que a esta compositora no se le hizo, en vida, un homenaje como merecía.

De aquella experiencia en festivales, Castañeda terminó grabando un disco con Pepe Zamora donde cantaba con Cecilia Carrasco y Roxana Díaz. Entonces las apodaban “las chicas de Pepe”.

Luly Castañeda tamboreraJaime Lucar
La cantante de tamborera Luly Castañeda vuelve al escenario este noviembre con un concierto en el hotel Riu.

 

Cantar con Juan Gabriel

En 1999, la invitan a ser la artista panameña que abriría el concierto de Juan Gabriel en Panamá, y termina cantando con el artista mejicano sobre el escenario.

“La experiencia con Juan Gabriel fue excelente”, dice. Ella cantó una Acuarela panameña, y él se le unió en el “panameño, panameño, panameño vida mía”.

Cuenta que Juan Gabriel le dijo “estás perdiendo el tiempo aquí”, refiriéndose a que el extranjero triunfaría con su talento.

Aquel concierto era a beneficio de Ofrece un hogar, y Luly acompañó a Juan Gabriel a visitar a los niños de este orfanato. Comenta que le encantó del artista su forma de ser y “el amor que se le vio reflejado cuando llegamos a ese orfanato”.

Cuenta que sintió durante esa visita que tenían mucho en común y que aquel momento con los niños fue especial. Él había crecido en un orfanato y ella volvería allí años después con otra misión.

“En 2002, yo estaba adoptando un hijo en ese orfanato”, comparte la cantante.

Entonces se aleja de la música para dedicarse enteramente a su hijo y este sábado vuelve al escenario.

La tamborera se pierde

“La han tenido bastante olvidada; hay que meterle mano a esto”, dice sobre lo poco que se escucha, se canta y se compone tamborera. “Los jóvenes ahora piensan que todo es el reggae”.

Sugiere que el Instituto Nacional de Cultura o alguna entidad del gobierno organice un evento que reúna a cantantes y compositores de tamborera en un escenario. También comenta que “ojalá alguien retomara de nuevo el Festival de la Tamborera”, pues considera que aquel evento mantenía el género vigente.

“La tamborera tiene un tumbao tan rico que la verdad es que tenemos que volver a levantar la tamborera”.

Entre sus piezas favoritas están Romance salinero y Aguadulce tierra mía, pero reconoce que Panamá soberana es una canción muy especial para ella. “La escuché desde muy niña. Cuando canto esa canción a mí se me eriza todo el cuerpo”.