En los últimos meses de 2016, repuntó en Panamá una arraigada tradición en el mundo de la moda internacional: Los trunk shows. La agencia de modelos Physical organizó algunos en su oficina. Diseñadores invitaban a ver sus creaciones en ateliers , salones de hotel, galerías o pequeñas boutiques.

Estas exhibiciones de piezas de diseñador han tomado fuerza como una alternativa para que diseñadores, nuevos y veteranos, muestren sus piezas al público, sin requerir la inversión de una pasarela.

El término significa literalmente ‘exhibición de baúl’, y el diseñador panameño Jaime Luna comenta que su origen se remonta a la época en que diseñadores de alta costura que no tenían tienda propia llenaban baúles con sus diseños de temporada y recorrían ciudades visitando clientes, sobre todo de la realeza europea.

Clección de la marca Gucci.

Hoy se trata de exhibiciones que no ocurren en un lugar fijo ni tradicionalmente comercial, puede darse en un restaurante o hasta en una casa. Algunos son muy sencillos, con la ropa colocada de manera espontánea en los muebles del lugar; mientras otros incluyen un coctel y presentación con modelos.

Lo más atractivo de esta dinámica de venta es que permite una cercanía inusual entre el cliente y el diseñador, y permite mostrar las piezas en entornos distintos, creando un ambiente más interactivo y atractivo que la tienda tradicional.

“Los diseñadores panameños están apostando por la dinámica de los trunk shows para presentar sus artículos a una clientela selecta”.

Diseñadora venezolana Carolina Herrera.

MUCHA CERCANÍA, POCAS INVITADAS

‘Hoy se decoran showrooms VIP y se colocan las piezas en ganchos, maniquís o se cuenta con la presencia de modelos para exhibir las prendas, e incluso los clientes se las prueban y la compran antes de que salga la colección en una pasarela o sea vista por otros.’, explica Jaime Luna. ‘Los trunk shows son selectivos. Se invita de 50 a 60 personas, no más de eso, y las personas tienen la oportunidad de ver la ropa, tocarla, tener interacción con el director creativo o diseñador de la marca y conversar sobre ella para luego comprarla’.

Trunk show de la marca Gucci.

Comenta que este tipo de eventos de moda se popularizó en Estados Unidos en las décadas de 1980 y 1990.

‘Fui director creativo de Sara Bassan de 1995 a 2006. Tuve la oportunidad de asistir a los primeros trunk shows que se realizaron en Miami Fashion Week de 1998 y 2000, en Las Olas Boulevard, en Florida. Se hizo en una tienda de una casa de moda muy importante donde exhibían solo ropa de diseñadores de alta costura y Sara Bassan exhibió ahí’, cuenta.

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En 2005, Luna realizó su primer trunk show en el Hotel El Panamá y tres años después repitió la experiencia en el Waldorf Astoria. Este año hizo uno en el Hotel Occidente en noviembre y esta semana en Zaza Lounge.

Trunk show de Carolina Herrera

‘Para mí, los trunk shows son más espontáneos, orientados hacia el cliente directo, sin intermediarios, sin un gran fashion show , sin una gran pasarela, solo se presenta la ropa en maniquís o dos o tres modelos. Las personas la ven, se la prueban, ven los materiales y si la quieren comprar de inmediato la compran y de manera exclusiva’, comenta.

Los vestidos se muestran a clientes antes de la presentación de la colección.

Mientras que la bloguera Donna Morelli señala que el trunk show es muy beneficioso para las pequeñas boutiques que no tienen los fondos o el espacio para comprar toda una línea de trabajo de un diseñador. Por ejemplo: ‘si la empresa esta interesada en destacar a un artista o un diseñador específico con una demostración, con el trunk show podría proporcionar la oportunidad de demostrar una línea entera a los clientes leales. También da a una boutique la oportunidad de probar una nueva línea de mercancía con los clientes antes de colocar una orden al por mayor con el diseñador o el artista’, enfatiza.

NO SOLO DE DISEÑADORES

La bloguera Lourdes Velásquez afirma que los trunk shows no son sólo una estrategia de venta de diseñadores de moda o para la industria de los vestidos de novia, sino que cualquiera puede hacer uno, desde fabricantes hasta tiendas. ‘Los trunk shows tampoco son sólo para nuevas colecciones sino también prendas de fin de temporada, prendas utilizadas en desfiles, muestrario. También pueden celebrarse en una tienda, un café, un restaurante, una galería de arte, una casa particular o incluso en internet’, detalla.

Por otro lado, Elías Jiménez, de la empresa de eventos Socialité y parte del equipo de Fashion Week Panamá, comenta que estas exhibiciones espontáneas son un impulso ‘increíble’ al desarrollo de la industria de la moda.

‘Ojalá más diseñadores panameños hicieran el esfuerzo integral de hacer buenos trunk shows ‘, recalca Jiménez. ‘Los diseñadores pueden tener un espacio más cercano con quienes podrían adquirir sus piezas y, por ende, les ayuda mucho a crecer en sus carreras’.

“Los trunk shows son la mejor forma de comercializar los atuendos ya que las personas pueden verlos de manera directa, sin intermediarios, Jaime Luna.