El año pasado, 28 mujeres murieron de forma violenta a manos de su pareja o expareja. Y el número de asesinatos de este tipo no disminuye, al punto de que hoy se propone reglamentar una ley que permita penalizar este crimen y contribuir a erradicarlo.

De acuerdo con cifras suministradas por la directora general del Instituto Nacional de la Mujer (Inamu), Liriola Leoteau, de enero a marzo de 2016 en los centros Inamu en las diez provincias se han contabilizado siete feminicidios, 255 casos atendidos y 215 denuncias interpuestas por violencia en contra de la mujer.

¿Femicidio o feminicidio?

Aunque muchas personas utilicen la expresión “femicidio”, el término correcto en estos casos es “feminicidio”, el cual se refiere al asesinato de una mujer por su condición de género, entendido como un acto ejercido por el hombre para obtener poder, dominación o el control de una mujer, aun cuando ella haya decidido dejarlo, explica Leoteau.

La fiscal Sexta Superior del Ministerio Público, Maruquel Castroverde, especializada en feminicidios, explica que este delito surge en el contexto de la violencia doméstica y la violencia sexual. Por ello, añade la fiscal, “la erradicación de la violencia requiere constituirse en un tema y objetivo de las agendas públicas desde dos perspectivas, dado que, además de ser un problema de violación a los derechos humanos, tiene impactos diferenciados y se convierte en un obstáculo para el desarrollo social”.

Actualmente está pendiente de reglamentación la Ley 82 del 24 de octubre de 2013, que reforma el Código Penal y adopta medidas de prevención de la violencia contra las mujeres. En este contexto, Leoteau insta a las mujeres que sufren en silencio, que denuncien el delito, que se atrevan y no tengan miedo, y lo pueden hacer a través de la línea de auxilio 500-6172, disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana.

Más mujeres mueren en Panamá a manos de sus parejas o exparejas por razón de género. Está por reglamentarse una ley que ayudaría a prevenir este delitoShutterstock
Más mujeres mueren en Panamá a manos de sus parejas o exparejas por razón de género. Está por reglamentarse una ley que ayudaría a prevenir este delito

¿Qué dice la Ley 82? La directora del Inamu señala que con la reglamentación de esta ley se aumenta la pena por el delito por violencia doméstica y feminicidio. “La sanción (para el feminicidio) antes era de dos a cuatro años de cárcel, mientras que con la Ley 82 es entre cinco y ocho años”, explica.

Igualmente, la Ley 82 establece de forma específica las responsabilidades en materia civil que deben asumir los agresores, así como una serie de obligaciones para ayudar a la víctima a recuperarse de forma integral.

“La ley protege a la mujer, inclusive de los hechos que con anterioridad han sido amparados por los usos y costumbres, estableciendo que no podrán invocarse costumbres o tradiciones culturales o religiosas como excluyente de culpabilidad para perpetrar, infligir, consentir, promover, instigar o tolerar la violencia contra las mujeres”, detalló la directora del Inamu.

Ni clase social ni rostro

La violencia doméstica no tiene rostro, no conoce de nivel socio-económico, la puede vivir cualquier mujer, tenga o no tenga dinero, subraya la directora del Inamu. Sin embargo, las mujeres que denuncian el delito y las que mueren a manos de los hombres son generalmente mujeres pobres que no trabajan o aquellas que trabajan pero no les alcanza el dinero para pagar una defensa o una representación legal.

Por la demora del trámite de denuncia ante el Ministerio Público, muchas mujeres terminan desistiendo del caso, lo que se convierte en un ciclo vicioso que no termina de cerrarse o se cierra, pero en desfavor de las mujeres que no tienen recursos económicos y, al final, muchas de ellas sufren el peor de los desenlaces y terminan asesinadas.

“La violencia contra las mujeres es un grave problema de derechos humanos que trasciende las esferas cultural, étnica, económica y generacional. La violencia afecta a mujeres de todas las edades y es uno de los mayores obstáculos en la construcción de la igualdad de género, el desarrollo y la paz”, subraya la presidenta del Centro de Estudios para el Desarrollo de la Mujer (Cedem), Urania Ungo.

La violencia contra las mujeres es un grave problema de derechos humanos que trasciende las esferas cultural, étnica, económica y generacional. Shutterstock
La violencia contra las mujeres es un grave problema de derechos humanos que trasciende las esferas cultural, étnica, económica y generacional.

Más ayuda

Leoteau explica que la institución que dirige actualmente fortalece en el país la presencia de centros de ayuda llamados Cinamu.

“Aparte de servir como centros de atención, también son centros de oportunidades para las mujeres. La violencia doméstica es el deleito número uno y no se ha podido combatir”, insiste.

Con estos centros, “las mujeres tienen un lugar adonde dirigirse, allí pueden encontrar a un personal especializado —abogadas, psicólogas, trabajadoras sociales, coordinadora, oficinista, conductor—, lo que les da identidad y eso es lo que hemos venido haciendo al conformar y consolidar los centros Inamu”, detalla la directora del Instituto de la Mujer.

Están funcionando ocho Cinamu en el país, ubicados en Arraiján, San Miguelito, Coclé, Herrera, Los Santos, Chiriquí, Colón y Darién. Próximamente, abrirán otros centros en La Chorrera, Veraguas, Bocas del Toro y en las comarcas Emberá Wounaan y Ngäbe Buglé.

“Estamos viendo que (ahora) el Ministerio Público y el Órgano Judicial, que al final son las dos instituciones que administran justicia en el país, realmente entregan las víctimas a los Cinamu; es decir, que el proceso comienza a darse de otra manera. Estas mujeres son llevadas a nuestros albergues, que son totalmente gratis. Nos esforzamos en que tengan lo esencial para que avancen con sus vidas de forma natural, solamente tienen que decir que son víctimas, que quieren ingresar al albergue y allí hay un equipo especializado que las atenderá”, aseguró la directora del Inamu.

“Cuando ellas denuncian y se acercan a nuestras oficinas con sus hijos, a estos niños se les hace todo el trámite para que estudien por módulos; es decir, para que continúen sus vidas. Siempre estarán acompañadas técnicamente por un cuerpo humano muy sensibilizado y dispuesto a ayudarlas”, añade Leoteau.

 

Infogafía 1Ricardo Freire / La Estrella

En Panamá, 14 instituciones y organizaciones de mujeres de la sociedad civil conforman el Comité Nacional Contra la Violencia en la Mujer (Convimu), que vela por la prevención, sanción, atención y erradicación de la violencia en contra de las mujeres.

Por su parte, Ungo destaca que para el Cedem, la atención social, psicológica y legal a las sobrevivientes de violencia contra la mujer es prioritaria.

Alianzas:  Habrá oportunidades para las mujeres ya que Ampyme, el Inadeh y el Inamu firmaron un acuerdo para el apoyo a la mujer maltratada. “Lo que más quisiéramos es que no haya más muertes de mujeres pero es un delito multicausal y requiere de respuestas complejas y lo que tratamos es brindar el apoyo necesario para las mujeres”, asegura  la directora del Inamu.

Encuentros y desencuentros

La directora del Inamu reconoce que los centros del Inamu, el Ministerio Público y el Órgano Judicial están haciendo un trabajo de articulación. “Conjuntamente hemos realizado cruce de víctimas de violencia doméstica de Veraguas hacia Coclé y de Los Santos a Panamá, con resultados muy favorecedores y a eso aspiramos, a ir más allá en pro de la mujer victimizada”, explica.

Según el informe Carga Global de la Violencia Armada 2015, de la Secretaría de la Declaración de Ginebra (adscrita a las Naciones Unidas), Panamá está entre los 25 países más violentos con las mujeres. La razón de esta valoración está en que la violencia contra la mujer se ha duplicado en Panamá en la última década.

Por su parte, la fiscal Castroverde lamenta que, aunque se aplican órdenes de alejamiento y boletas de protección, los casos continúan.

Leoteau sostiene que hace falta una presencia policial especializada. “Que quede claro que la policía no nos cuida como debe ser, por eso, es importante la creación de una policía especializada para las mujeres. No es lo mismo atender a una mujer a la que le han robado sus pertenencias que a otra a la que le han pegado y la han maltratado”.

Tiene que haber un policía especializado (no un policía de tránsito ni del grupo de los Lince) que atienda y entienda que su participación es determinante, de vida o muerte, en casos de agresión del hombre hacia la mujer.

“Es un tema difícil y de cultura, se necesita una policía especializada para las mujeres víctimas de violencia, y eso es algo que tipifica la Ley 82”, recalca la directora del Inamu.

 

En la región:  El feminicidio y otras formas de violencia contra las mujeres en la región centroamericana siguen en aumento  y la aplicación de la justicia es limitada, con 98% de impunidad, aseguró la directora de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, Luiza Carvalho,  según el estudio Prevenir los conflictos, transformar la justicia y garantizar la paz.