En su afán de encontrar la cura a las enfermedades, la medicina moderna se fue metiendo en las células, los microbios, los tejidos. Al acudir a una consulta médica, el doctor usualmente se ocupa del aspecto físico y no indaga otros puntos como las emociones, la espiritualidad y la mente.

Viendo esta situación, el médico y cirujano de la Universidad C.E.S. de Medellín, Vicente Ramírez González, decidió realizar su práctica rural en el Amazonas colombiano, lo que le llevó a concebir un concepto integral de la salud, diferente al común de sus colegas.

Doctor Vicente Ramírez.
Doctor Vicente Ramírez.

La mente sobre el cuerpo

“El tener contacto directo con la naturaleza y estar lejos de la ciudad me fue llevando a tener una visión de la salud en donde uno escucha mejor a las personas, donde uno ya no solo siente el origen de la enfermedad en hongos, virus, bacterias, accidentes, sino que hay experiencias, momentos y eventos que se van sumando, van dejando huella y que se van materializando hasta que finalmente se plasman en nuestro cuerpo físico”, explica el doctor Vicente Ramírez González, quien actualmente practica la medicina cuerpo-mente en Medellín, Colombia, que sigue una visión holística de la salud.

“Al meternos -los médicos y científicos- en un pequeño detalle, se nos perdió la visión en conjunto del ser humano, la vida en su contexto. Entonces, hay que conocer lo que está sucediendo a nivel puntual, pero también hay que poner ese detalle en el contexto que es la vida”.

Parte del concepto de la medicina cuerpo-mente es entender que la mente es muy poderosa. ”Debemos aprender a utilizar la mente para crear salud y bienestar y aprender a mejorar la calidad de vida de nosotros y los demás. El hombre hoy le hace daño a la naturaleza, a las demás personas, y la idea es volver al origen de cada uno para desde ahí ir encontrando una manera de ir restaurando de adentro hacia afuera”, explica el médico, que incluso ha llevado su método a China.

Pese a que no atiende grandes cantidades de pacientes al día -porque a cada persona le dedica alrededor de una hora-, señala que hasta hoy ha recibido a más de 80 mil pacientes, desde niños hasta adultos. Comenta que incluso aplica la imposición de manos que descubrió en el Amazonas, con técnicas de autocuración, para “ayudarles a restaurar la armonía física, mental y espiritual para sanar”.

Desamor, la raíz de la enfermedad
Además de tener cuerpo, alma y mente balanceados, es necesario que las personas practiquen el amor para lograr una salud óptima, según Vicente Ramírez, quien recibió en 2003 un reconocimiento por parte del Congreso y el Comité de Ética del Senado de su país por su propuesta Sanar desde el alma.

“Hemos perdido una conexión con nuestra esencia espiritual, y esa conexión se restaura a través del amor, que es la fuerza y la energía más poderosa del universo, la que mantiene todo en un orden. Cuando nosotros nos desconectamos del amor por diferentes motivos, perdemos esa armonía, ese ritmo, y esa pérdida se manifiesta de diferentes maneras, ya sea a nivel emocional, mental o físico, como ansiedad, estrés, cansancio, dolores, pérdida de memoria… y finalmente se van debilitando los órganos y empiezan enfermedades crónicas. Por eso, restaurar la salud implica conocerse a sí mismo y empezar un proceso que yo he dividido en siete pilares, en donde se abarca al ser humano de manera integral”, aduce.

El próximo 31 de julio se hará una sesión de cineterapia en Panamá.
El próximo 30 de julio se hará una sesión de cineterapia en Panamá.

Cine como terapia
Además de tener programas de manejo del estrés para altos ejecutivos, que ha venido realizando en Centroamérica y su natal Colombia, y de estar preparando su segundo libro sobre cómo generar los propios pensamientos, el doctor Ramírez busca llegar a la gente a través de la cineterapia.

“Muchas personas -en su mayoría mujeres- que iban a mi consulta me preguntaban cómo podían ellas transmitir ese conocimiento que yo les daba a sus parejas. Además, cuando hacía mis conferencias también veía que casi todas eran féminas. Así que se me ocurrió que a los hombres y a la familia se les podía reunir en un espacio que fuera atractivo, amigable, que les generara placer a todos, y el cine, por lo general, cumple ese objetivo”, explica sobre esta terapia que ha implementado.

“Cineterapia no es solamente ir a ver una película, sino a usar el cine como una estrategia de expansión de la conciencia para que las personas comprendan cómo es que realmente creamos las experiencias de nuestra vida, cómo lo que nos sucede en la cotidianidad no son eventos aislados que aparecen de manera fortuita, sino que hay un hilo conductor; y cómo pueden empezar a emprender los cambios para crear una experiencia de vida mucho más saludable. Vemos las películas y la gente participa; con la explicación todo empieza a tener otro significado y vamos conectando los eventos”.

Te puede Interesar:  En verano somos más propensas a las infecciones vaginales

En Panamá, Ramírez, junto a la fundación Oír es Vivir, realizará una jornada de cineterapia el próximo 31 de julio con empresas, escuelas, universidades y personas interesadas, con la película La Familia Belier.

“Esta cinta nos ilustra la manera más adecuada para orientar, acompañar y ayudar a los hijos y jóvenes a salir adelante en la realización de sus sueños, enseñándoles a volar más alto y más lejos. Esta sesión está dirigida a todos los líderes de instituciones y empresas que están interesados en desarrollar la sensibilidad de sus colaboradores para que sean más exitosos y felices, además de que recuperen su salud y su calidad de vida”, destaca, indicando que para tener una salud integral es vital tener pequeños hábitos, como meditar, ser feliz, vivir en amor y aprender a respirar.

El ser humano debe restaurar un orden en siete aspectos fundamentales para gozar de una salud integral.
El ser humano debe restaurar un orden en siete aspectos fundamentales para gozar de una salud integral.

Los siete pilares
El doctor Vicente Ramírez indica que el ser humano tiene que restaurar un orden en siete aspectos fundamentales para gozar de una salud integral.

  1. El conocimiento de sí mismo. “Ese conocimiento de uno mismo es un ejercicio permanente que no implica que se deba hacer un trabajo de psicoanálisis de muchos años, sino que es estar atento a observar en la cotidianidad qué situaciones me afectaron, me sacaron de mi centro, me hicieron perder el equilibrio, la armonía y la paz”, comenta el médico.
  2. La espiritualidad. “Hay que entender que nuestra esencia es espiritual e inmortal. Yo la veo como esa conexión de todas las cosas. No estamos separados del otro, el otro hace parte de mí, y yo hago parte de la naturaleza, y esa naturaleza hace parte del universo, del cosmos, y si yo quiero avanzar en la vida, debo vivir dentro de ese orden y respetar quién soy, a los demás y la vida”.
  3. La alimentación. “Debemos saber que el cuerpo necesita energía y que debemos proporcionarle cada día alimentos más saludables”, señala.
  4. El ejercicio físico. El galeno detalla que hay que poner el cuerpo a respirar, a estar en movimiento, a producir endorfinas para que se sienta bien. “No se trata solo de ir al gimnasio, también se trata de hacer las cosas al ritmo que el cuerpo se lo pide, por eso hay diversos tipos de ejercicios (unos rápidos, otros más pausados). Cada quien debe buscar aquella actividad que le va a proporcionar su bienestar de acuerdo a sus necesidades”.
  5. El trabajo. Ramírez sugiere hacerlo en algo que genere bienestar y felicidad, a pesar de las dificultades que se presenten en el día a día y que son normales. “Si estás trabajando en algo que no te gusta, te genera incluso problemas de salud, porque no hay una coherencia entre lo que sientes y lo que haces”, dice, agregando que “si no tienes el trabajo de tus sueños, puedes compensarlo haciendo en tus ratos libres trabajo social que genere otro tipo de emociones, energía, vitalidad y que te llene”.
  6. Las relaciones personales. La idea es “establecer relaciones saludables con mis semejantes, con mi pareja, que me aporten algo bueno. Si son negativas entro en conflicto. El cuerpo no solamente se alimenta de proteínas y carbohidratos, sino también de experiencias que le generan satisfacción, alegría. Cada pensamiento, positivo o negativo, está generando una corriente de energía, que finalmente se va a traducir como salud o enfermedad”.
  7. El medio ambiente. “Sabemos que si no cuidamos el medio ambiente, vamos a respirar un aire contaminado que va a traer problemas de salud. Las personas necesitan descargar su carga negativa, el cansancio, el agotamiento, y recargarse con la naturaleza. Por ello, es necesario disfrutar de ella al máximo y hacer un intercambio con lo natural para que la salud esté más balanceada”.