Si se tuviera que definir en una palabra la emoción que se siente al observar una competencia de natación de Olimpiadas Especiales, la palabra perfecta sería tenacidad. Esa que, junto a los gritos de aliento de familiares, amigos y espectadores, impulsa a los atletas a dar una brazada más, sin importar el ritmo, porque lo único importante es participar y llegar a la meta.

Esa misma tenacidad de un atleta con discapacidad intelectual es la que se convierte en sonrisas y en una mirada genuina, que le demuestra a las personas convencionales que ellos son seres humanos, con iguales derechos, pero que merecen vivir en un mundo equitativo e inclusivo. Los III Juegos Latinoamericanos Olimpiadas Especiales Panamá 2017 son muestra de ello.

“Más que un evento deportivo, es un evento humano, que tiene unos valores y elementos que quizás ningún otro evento deportivo tenga, y es el hecho de que nuestros atletas están aquí no solamente para ganar, sino para dar su esfuerzo, que es básicamente lo que promueve el espíritu olímpico”, afirma  Claudia Echeverry, presidenta y directora regional de Olimpiadas Especiales para América Latina.

Claudia Echeverry, presidenta y directora regional de Olimpiadas Especiales para América Latina.

Echeverry destaca que el evento también tiene un aporte a la sociedad.  “Si todos tenemos valores como el respeto a la diversidad, a la inclusión, al hecho de que todos como seres humanos podemos aportar a nuestra comunidad, todas las sociedades serian mucho mejores. En este tipo de eventos realmente podemos identificar esos rasgos que nos hacen mejores seres humanos”.

Durante el sexto día del evento, que hasta el 28 de abril acoge a más de 800 atletas y 250 delegados de América Latina procedentes de 21 países, durante la competencia de natación, uno de los nueve deportes olímpicos  incluidos en la competencia,  Panamá fue el gran ganador de la jornada, llevándose la mayoría de las medallas. Pero para los 120 atletas nadadores, el verdadero valor radica en poder demostrarle al mundo que ellos también son capaces y merecen oportunidades para demostrarlo.

Un campeón entre campeones

El atleta olímpico panameño, Edgar Crespo, que en la actualidad estudia y se entrena en Austria, hizo un paréntesis en su rutina y viajó a Panamá para acompañar a los atletas. Luego de la competencia, en la piscina Eileen Coparropa del complejo deportivo Irving Saladino, Crespo dictó una clínica de natación a los atletas de olimpiadas especiales.

Edgar Crespo compartiendo con los atletas de los III Juegos Latinoamericanos Olimpiadas Especiales.

Edgar, quien ha representado a Panamá en los juegos Olímpicos de Pekín 2008, Londres 2012 y Río 2016, se movía en las gradas, entre los atletas, mientras estos compartieron con él experiencias, besos, saludos y abrazos. “Yo puedo, yo trato y lo haré”, fue una de las frases que Edgar puso a repetir a los competidores. Fue su madre quien se la inculcó y él la utiliza cuando representa a Panamá en alguna competencia, según comentó.

“Estoy muy alegre de estar aquí, para mí es un honor. Acabo de venir de una competencia y dije que sí quería compartir con los atletas, contarles un poquito de mis experiencias porque sé que estos es algo grande para ellos. Hoy les di pequeños consejos para que ellos pongan en práctica y logren sus metas”, dijo Crespo luego de terminar su participación, que incluyó la imposición de medallas a los ganadores de las competencias previas.

Jose Núñez, uno de los atletas que representó al istmo en las competencias de nado, dice tener varios meses practicando y ya ha ido a Grecia y a Puerto Rico a nadar. Asegura que lo gustó tener la visita de Edgar y compartir con él. Aunque su físico no es magro, hoy nadó 50 metros libres en la mañana y compitió en pecho durante la tarde. La pasión por el nado es lo que lo mueve. “Me gusta mucho nadar” expresa.

José Núñez, atleta nadador de la delegación panameña.

Los protagonistas

La panameña Anaika Rodríguez, de 27 años de edad, nada desde 2005, es decir, desde que tiene 15 años. “Empecé a nadar porque quiero mantener un estilo de vida. La maestra Idelia fue la que me enseñó”, dice.

Comenta que “hoy nadé relevo 4 por 50, ayer la final de dorso y también 50 pecho”. En esta última ganó una medalla de plata. Sobre la natación, afirma que es un deporte que le gusta porque es “completo y se necesita estar en forma”.

Asegura que disfrutó la visita de Edgar y “por supuesto” que le agradece que haya compartido y entrevistado a los atletas. La experiencia de los juegos ha sido gratificante para ella. “Me ha gustado convivir, ganar, competir, sonreírle a los amigos, ganarme la confianza de ellos”.

Anaika, entre su charla fluida, aprovecha para mandarle un mensaje a todos los atletas de Panamá y el mundo: “Que por favor se inscriban en olimpiadas especiales para que ellos puedan practicar un deporte y mantenerse en forma. También hay que comer vegetales, frutas, pollo, pescado y limitarse con las comidas chatarras”, subraya.

Anaika Rodríguez, atleta nadadora de Panamá, ganó una medalla de plata.

Pavel Romero, de Venezuela, practica la natación desde “que era muy chiquito”. Hoy cuenta con tres décadas. “Gané la medalla de oro de espalda ayer y hoy voy a ganar otra medalla en la tarde”, expresa convencido.

Tal como hizo cuando Edgar le acercó instantes atrás el micrófono, ahora Pavel recita la larga lista de personas de su delegación que lo apoyan y aprovecha para mandar saludos a su mamá, a su tía Marisol, a su familia y a “la familia de aquí que me prestaron su apoyo”.

“Me gustó, ‘vale’. Hablé bastante, voy a salir por la televisión. Estoy muy contento”, dice sobre la experiencia con Edgar Crespo. “Mi mensaje es que quiero llevar esa medalla para Puerto de la cruz y Venezuela. Me gustó mucho Panamá”, asegura con una sonrisa mesurada.

Pavel Romero, atleta de Venezuela.

Edgar Crespo comentó que se identifica plenamente con los nadadores con los que compartía esta mañana. “Me une a ellos su perseverancia, disciplina y esfuerzo, porque son la clave del éxito en lo que uno haga.  No hay que ponerse límites, ellos nunca lo hacen y eso es lo que yo trato de hacer. Son un ejemplo para mí”.

El atleta olímpico invita a todas las personas a que asistan a las competencias. “Vengan a apoyar a los atletas, el apoyo de ustedes nos da la motivación y el fuego para seguir nuestra pasión que es el deporte. Nosotros trabajamos muy fuerte para representar a nuestro país”.