Pregunta de lectora:

Mi esposo no cree en dar regalos en fechas específicas porque dice que eso se hace por presión comercial y no por aprecio. Eso no me incomodaba hasta ahora que nuestro primer hijo va a cumplir tres años y ya se da cuenta de los festejos. Siempre ha recibido regalos de sus tíos y abuelos, pero no de parte nuestra, y yo sí quisiera darle regalos. Ahora bien, no quiero anular la filosofía de mi esposo del todo, porque tiene su sentido, pero ¿cómo lo manejamos?

Es muy adecuado que  hayan tomado decisiones en conjunto para la crianza de su primer hijo. Ese apoyo mutuo les fortalece como pareja. Con el nacimiento de su primer hijo, entra a funcionar en su familia un nuevo  subsistema: el parental. Eso requiere de ajustes. Las familias, por naturaleza, cambian y se transforman según los momentos que viven. Interiorizar que las pautas, reglas y acuerdos previos entran a ser flexibles o negociables es saludable.
Claro que afrontarlo representa un punto de tensión. Conversa con tu esposo sobre cómo te sientes, para que juntos vuelvan a tomar decisiones. Es importante evaluar, como padres, las explicaciones que le han dado a su hijo y cómo se expresa él. Quizá tu hijo ya esté acostumbrado, quizá no y tenga interrogantes. Lo ideal es que juntos se reorganicen. Y que, sin descalificar la filosofía que tu esposo planteó y que tú has aceptado hasta el momento, se dé cabida a la expresión de ideas para una nueva dinámica familiar.