Llegó diciembre el mes de las  fiestas, la excusa perfecta para comer más de lo acostumbrado y hacer menos actividad física. Sin embargo, se pude llevar una dieta equilibrada, sin perderse de nada ni caer en excesos.
1. Hoy ensalada,
mañana jamón.
La nutricionista Carolina Sánchez sugiere que la mejor opción es combinar los menús sanos o ligeros, con los que son inevitables en las comidas de fiesta o tentaciones de la temporada. “De este modo podemos equilibrar nuestra dieta y conseguir que el cuerpo no se habitúe a las comidas con exceso de calorías durante y después de estas fiestas”.
2. Nada de dietas extremas.
La nutricionista comenta que muchas mujeres deciden realizar dietas extremas, no obstante, aconseja no hacerlo, porque pueden terminar afectando la salud. “La mejor opción en este caso es adquirir un estilo de vida saludable desde antes de las fiestas, que implique cambios progresivos en el tiempo”.
“Si realizaste un gran esfuerzo durante todo el año para estar en forma y llevar una alimentación sana y equilibrada, no tires todo por la borda en un par de días”, recomienda.
3. La época no es excusa.
La doctora Marilú Acosta señala que cualquier época del año es susceptible a convertirse en un “pero” y todo lo que permite decir “después” suena más atractivo.
“Nuestro organismo siempre pone por encima de cualquier cosa el camino de menor esfuerzo, no hay un juicio de valor en eso, simplemente es la manera más eficiente para sobrevivir. Por esto, es que se generan argumentos para evitar gastar energía, cambiar patrones de comportamiento y aprender nuevos procesos bioquímicos”, enfatiza Acosta.
Detalla que no hay momento malo ni bueno para iniciar un cambio en la alimentación, pero siempre la persona va encontrar obstáculos reales e imaginarios para cambiar.
4. Comer despacio.
La nutricionista Sánchez reconoce que más que verlo como una cuestión de apetito, hay que aprender a manejar la ansiedad que despierta la comida. “Siempre procura generar la sensación de saciedad, que no viene dado por cuánto se come, sino por el tiempo en que tardó en comer”.
“Disfruta de las fiestas de fin de año, de los amigos, de la familia y también de la comida”, dice Carolina Sánchez. “Pero recuerda que la moderación te permitirá vivir con alegría estos días y no sentirte culpable por haber dejado de lado tus hábitos saludables”.

NO PARAR EL EJERCICIO
El entrenador físico Carlos Flores aconseja no dejar de hacer ejercicios básicos, ya que el rendimiento físico está muy influenciado por la alimentación.
Recalca que es comprensible que en esta época sea difícil resistirse a las tentaciones al comer, pero la actividad física no debe detenerse.
“Si rompiste la dieta, una vez terminen los festejos, no olvides seguir con la rutina diaria de ejercicios y la alimentación sana. Es lo primordial y básico para una buena salud”, enfatiza.

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Para fiestas de fin de año se pueden limitar las calorías sin dejar de comer tamal.

 

Menús  saludables para las fiestas de fin de año, recomendados por la nutricionista Carolina Sánchez: 

MÉNÚ # 1

Entrada: Berenjenas asadas y vegetales cocidos (brócoli y zanahoria).

Plato principal: Pechuga de pavo asada con hongos y aceitunas negras.

Acompañamiento: Espárragos y tomate cocido.

Postre: Frutas

 

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Se puede comer bien sin tener que exagerar en estas fiestas.

 

MÉNÚ # 2 Entrada: Ensalada de lechuga, queso magro, tomates y aceitunas.

Plato principal: Pescado con crema de zanahoria y queso azul.

Acompañamiento: Papas asadas con cebollas y tomillo.

Postre: Frutas

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El pescado es una buena opción.

MÉNÚ # 3

Entrada: Ensalada de manzana, apio, queso blanco y nuez.

Plato principal: Pechuga rellena en salsa de vino y jengibre.

Acompañamiento: Ensalada de zanahorias y papas asadas.

Postre: Frutas

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Platillos ricos y saludables.

 

Recomendaciones de la doctora Marilú Acosta para lograr un cambio de hábitos aún en diciembre:

* Hacer ejercicio diariamente. Correr, nadar, montar bicicleta, practicar yoga y meditación.

* Utilizar las escaleras y evitar el ascensor.

* No saltarse las comidas.

* Evitar los dulces.

* Dejar de fumar.

* Dormir más.

* Comprar más vegetales y alimentos con alto contenido de fibras.

* Mantener las tres comidas principales y dos meriendas durante el día. La cena debe ser ligera y evitar consumir harinas.

* Para las meriendas, tener a mano galletas integrales, frutas o yogur bajo en grasa.

* Tomar agua durante todo el día o batidos verdes. Evitar las sodas y los jugos con colorantes.

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