Bienestar mujer
El clítoris es el órgano femenino que proporciona placer.

Entre los mitos que envuelven a la sexualidad, nos encontramos uno de los más difundidos y es el que dicta que las mujeres solo obtenemos placer por medio de la penetración del pene, es decir, prevalecen las llamadas “falocracia” y “coitocracia”.
Sin desmeritar las maravillas que logran en nuestra anatomía, un par de pulgadas, siempre trato de hacer una invitación al conocimiento del sinnúmero de formas como podemos proporcionar y obtener placer explorando las zonas erógenas mutuamente.
Hoy hablaré del clítoris y sus bondades, empezando por conocer más a fondo esta pequeño pero importante órgano sexual femenino, cuya principal y casi exclusiva función es proporcionarnos placer. El clítoris es la parte visible y externa de casi 7 cm de longitud (en algunos casos) ramificado y extendido lado a lado, de la vulva hasta el perineo.
La estimulación del clítoris es altamente placentera, pues está conformado por muchas ramificaciones nerviosas que lo hacen un órgano muy sensitivo, incluso mucho más que el mismo pene. Con la excitación tiene tanta irrigación sanguínea que le proporciona tumescencia, siendo el clítoris un órgano eréctil. Pero a diferencia del pene, la estimulación del clítoris se hace más compleja en estado de flacidez; ya que, la mayoría de clítoris se encuentran escondidos bajo los labios mayores.
De allí la importancia de incluirlo en cada encuentro sexual con posiciones, movimientos y estimulaciones.

Frottage:
Esto lo puedes hacer en cualquier parte del cuerpo, pero indudablemente es mucho más placentero si el frote se hace con los genitales de la pareja.
Algunas mujeres lo hacen desde que están niñas, frotándose en su almohadita, osito de peluche, contra el piso, muebles, juguetes, etc.
De pie o acostada boca abajo, toda mujer puede aprender a recibir placer. En algunos casos, será necesario que abra un poco sus labios para obtener una estimulación directamente en el clítoris.

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Sexo oral:
Pero no el que quizás has experimentado de forma tradicional. En esta ocasión ponte en posición de perrito, con tu pareja abajo. Sentirás la diferencia entre la estimulación del clítoris reposando en su nicho (cuando estás acostada boca arriba) y el clítoris colgando un poco.

Estimulación manual:
Resulta genial de cualquier forma que se proporcione. Con los dedos juntos, con la palma de la mano, con los nudillos, con uno o dos dedos haciendo movimientos circulares o moviéndolos de arriba a abajo, jalando y estirandol el clítores un poquito de forma rítmica.

Estimulación con juguetes sexuales:
Siendo los más comunes los vibradores, los cuales en su mayoría tienen diferentes velocidades que pueden regularse. También funcionan perfectamente los dildos, patos de hule, anillos vibradores.

Temperatura:
El clítoris es altamente sensible a los cambios de temperatura, por lo tanto ofrécele estimulación alternando frío/calor y reconoce las diferentes sensaciones. Esto lo puedes hacer con chorritos de agua.
Recuerda que a mayor autoconocimiento erótico, mayores posibilidades tienes de disfrutar tu sexualidad desde la aceptación, la autoestima, la validación, la valoración y todos los sentimientos y emociones positivas que te ofrecen bienestar y contrarrestan la culpa y la vergüenza.