Del 30 de marzo al 5 de abril se llevará a cabo el 6° Festival Internacional de Cine de Panamá (IFF). Durante una semana los ojos de la industria cinematográfica se posarán sobre el país.

“El propósito de este evento es fortalecer el cine de la región”, dice Diana Cadavid, directora de programación del festival, aclarando que las actividades del festival están pensadas tanto para el público como para las personas involucradas en la industria.

Más de cien invitados especiales, una selección oficial de 70 películas a nivel mundial y 142 proyecciones harán parte de los eventos que trae el Festival Internacional de Cine de Panamá al celebrar su sexta edición. Al igual que  un programa educativo y de industria, que comprende más de veinte actividades entre seminarios, talleres, charlas y paneles.

Además, este año el festival trae muchas novedades: por primera vez se incluye a La Chorrera y pedregal en el programa Cine en el Barrio, se estableció una incubadora para productores de documentales, se proyectará una cinta ganadora del Oscar y un documental mudo de 1926 que habla ciertos capítulos de la historia de Panamá.

Detrás de la magia

Organizar un festival de cine no es tarea fácil. Detrás hay un trabajo complejo de un año, con un equipo de alrededor de 40 personas, que de alguna forma u otra está involucrado con la industria. Cadavid Menciona que en el IFF existe una parte administrativa, que gestiona los fondos y labora todo el año; mientras que la parte de programación se incorpora más adelante.

“Seleccionar las cintas es un proceso colectivo muy bonito que se toma todo el año. La pasamos constantemente viendo películas, visitando otros festivales, oyendo qué está pasando con el cine de la región que nos interesa o el cine en general. Es un proceso donde todos vamos viendo películas, vamos aportando ideas para que sea un programa coherente”, esclarece.

Cine para todos

Diana comenta que el mayor logro del festival ha sido el crecimiento del público año tras año.  “Hemos podido mirar el impacto en la creación de audiencias nuevas, eso lo hacemos a través del programo educativo. Empezamos con las proyecciones gratuitas en la cinta costera y hemos ido sumando a eso el programa Cine en el barrio“.

Este último programa comenzó con una sola proyección en Bruklincito, durante la tercera edición, y para este año cuentan con  tres barrios (La Chorrera y pedregal, por primera vez y Bethania, por segundo año).

“Son barrios en los que tenemos la capacidad de convocar a mucha de la población, que en realidad no es el público que va a las otras salas que tenemos. Es una manera de descentralizar el acceso al cine, ilustrar que es importante que estas historias se cuenten, que el cine independiente vaya más allá, que trascienda la barrera. Este programa ha logrado el acceso a los barrios”.

Las películas que se proyectan en estos espacios son parte del programa del festival, aptas para toda la audiencia. “Tratamos de llevar historias frescas, películas con las que el público se pueda conectar, que tenga algo que decir, que sobre todo den una prueba de qué se trata el festival”, menciona Diana.

En La Chorrera, se proyectará la película Jeffrey en el Anfiteatro Lucía “Chica” Ureña del Parque Libertador, a las 7:00 p.m. el 31 de marzo. La película Tesoros será parte del programa el 1 de abril en el Parque de la Cultura en Miraflores, Betania, a las 7:00 p.m. Tamara y la Catarina será la cinta que se proyectará el 2 de abril en el Parque de las Madres en Pedregal, a las 7:00 p.m.

“Cada película viene con un invitado especial, que hable sobre qué significa hacer cine y que se lleven para afuera la idea de lo que representa Panamá y su público. Queremos generar espacios donde el intercambio sea mutuo, un evento en el que durante una semana se está enriqueciendo el sector cultural del país”

Por otra parte, el Programa Educativo y de Industria también contempla impactar a niños y jóvenes en riesgo social. A partir del viernes 31 de marzo, niños agrupados en 20 fundaciones dedicadas a la niñez así como estudiantes de tres escuelas, disfrutarán de las proyecciones contempladas para ese público. Las funciones especialmente escogidas para los pequeños tendrán lugar tanto en la sede principal de IFF Panamá, el Teatro Balboa, como en el complejo Cinépolis de Multiplaza.

Cine con sentido social

Las cintas y proyecciones que se muestran en el IFF pertenecen al cine independientes, es decir, “aquellas que buscan contar historias más cercanas a la experiencia humana… En lugar de ser películas empaquetadas bajo la visión de un estudio, son producto de un modelo de creación mucho más cercano al nivel artístico de los directores y el equipo de trabajo”, ilustra Diana.

Por este motivo, a la hora de la selección, los temas de las películas son muy importantes. “Nos interesa incluir, entre otros temas, aquellos que son fundamentales a nivel social, películas con contenido sobre problemática de racismo, sexismo. Al final el cine es una herramienta para abrir discusiones, es una manera de reflejar desde diferentes partes del mundo cuáles son las necesidades de cambio social, qué está empujando a la gente”, distingue.

Además, cuenta que siempre se han interesado en el tema de la igualdad, de allí el interés por tener directoras mujeres. “Aunque nunca hemos tenido que buscarlas desesperadamente, porque en la región y a nivel mundial hay muchas directoras que están haciendo cine importante”.

Darle más valor al cine de la región

Cadavid insiste en que todas las actividades que se realizan en el festival se hacen para darle poder al cine de la región y fortalecerlo desde ángulos diferentes. Se trata de una plataforma que impulsa el talento iberoamericano.

“Por un lado se le trae al público panameño y a los futuros directores y creadores lo mejor del cine internacional, haciendo un énfasis grande en el cine iberoamericano porque es nuestra lengua, hacemos parte de esta corriente”, dice. En este sentido, se realizan talleres, charlas y proyecciones de películas para todo público.

Archivo La Estrella
Proyecciones gratuitas del IFF.

En el marco del festival también se realizan eventos privados, exclusivos para la industria, donde expertos internacionales se conectan con el talento regional para aportarle sus experiencias y conocimientos. “Vamos para la tercera edición del Premio de películas en post-producción. No está abierto al público porque son películas que no están no terminadas, pues les hace falta fondos para completar la última parte de la post-producción”, indica Diana.

Este año se seleccionaron cuatro cintas (Trinidad y Tobago, Puerto Rico, República Dominicana y Panamá), que serán evaluadas por un jurado para llevarse un premio en efectivo. “Independientemente de si ganan o no, se ven beneficiadas de estar acá porque reciben sugerencias de la gente la industria para que sean terminadas de la mejor forma. Además, logran apoyo porque están en el radar de personas que tiene capacidad de tomar decisiones en aspectos diferentes, ya sean programadores, agentes de venta, distribuidores, que de una manera pueden aportarles”.

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Por otro lado, el IFF cuenta con un programa concentrado en el cine de Centroamérica y el Caribe. “El programa Historias de América Central y El Caribe existe pensando que Panamá está en este punto crucial, es un país importante como conector de estas regiones con el resto del continente.  Allí hay una mezcla muy bonita de culturas y queremos darle visibilidad, por eso el programa es fundamental para el festival”.

De cuatro películas que tuvieron el primer año, la cifra ha aumentado a diez, que son las que se proyectarán durante la presente edición. “Es una manera de reflejar cómo el cine de la región está creciendo a pasos agigantados. Los ojos de la industria cinematográfica están puestos acá porque hay un boom de cineastas, escritores, guionistas que están creando estas historias las cuales empiezan a tener mas visibilidad afuera. El festival les da visibilidad internacional”, subraya.

Una incubadora de talento cinematográfico

Siguiendo la línea de impactar el talento regional, el programa educativo de este año incluye la incubadora para productores de documentales, en alianza con Ciudad del saber.

“Tenemos documentalistas de toda la región haciendo un programa intenso para desarrollar sus proyectos de documentar. Se llamas Campus latino y es la primera vez que la iniciativa, que lleva meses recorriendo toda la región, se lleva a cabo en el país”, explica Diana.

Se espera que los proyectos resultantes sean utilizados en posteriores ediciones del festival. “De ahí van a salir proyectos y eso es parte de la visión de seguir creciendo. Para el siguiente año, esos proyectos que estamos apoyando en etapa de desarrollo, queremos verlos finalizados y que sean parte del programa”.

Talento local para el mundo

El cine local no podía quedar por fuera, y ocupa un lugar especial dentro del IFF. Este año el festival cuenta con dos estrenos incluidos en el portal de Las Historias de América Central y El Caribe: Una es el documental de Delfina Vidal, La Matamoros, sobre la vida de Marta Matamoros, quien luchó por los derechos sindicales de los trabajadores y el establecimiento de la primera ley de salario mínimo en Panamá. El otro es Cimarronaje en Panamá, dirigido por Toshi Sakai, quien vivió en Portobelo alrededor de 20 años y durante ese tiempo hizo una investigación profunda de los cimarrones.

“Son dos documentales que hablan de la historia de Panamá vista desde puntos muy diferentes, que son fundamentales para la creación cinematográfica del país, porque es utilizar el cine para acercar a la gente a diferentes miradas de quiénes somos nosotros, por qué somos así, de dónde venimos.

Como parte de presentaciones especiales se estarán mostrando dos películas Kimura, de Aldo Rey Valderrama  y La felicidad del sonido, dirigida por Ana Endara.  “Ya estuvieron en sala pero que queríamos tenerlas para que la industria internacional tuviera más acceso a ellas y también la audiencia que no las pudo ver cuando estaban en sala”.

Garras de oro, otro punto de vista sobre la historia panameña

El documental Garras de Oro, tiene una mención especial dentro del festival. Se trata de una joya artística representante del cine mudo, una coproducción colombo-panameña de 1926 que narra el conflicto histórico entre EEUU, Colombia y Panamá.

“No es panameña pero  habla mucho de la historia de Panamá. Fue hecha por el director colombiano J.J. Jambrina y estuvo desaparecida porque el gobierno de Estados Unidos la vetó. Es una película muda de ficción, que narra cómo fue el fraude de Wall Street para apoderarse del canal de Panamá y forzar la separación de Panamá de Colombia”, menciona Diana.

La directora de programación del IFF explica que la película había estado desaparecida hasta hace unos diez años cuando aparecieron las latas de la película original. “La hallaron unos colombianos y empezó todo el proceso de investigación para saber qué era”.

Expresa que la cinta tiene muy buen sentido del humor. “Es fundamental que el público panameño la pueda ver porque es otro ángulo de la historia”, expresa.

La ganadora del Oscar en Panamá

Otra cinta especial que estará presente durante el festival es El cliente (The salesman), film ganador del Oscar de la academia 2017 como mejor película de habla no inglesa. Es la segunda ocasión en la que el director Asghar Farhadi gana un Oscar en la misma categoría, la primera vez fue en 2012 con A separation.

El cliente también fue incluida en la sección “En competencia” en la última edición del Festival de Cannes, donde el protagonista de la cinta, Shahab Hosseini, ganó como mejor actor, y Asghar Farhadi obtuvo el premio a mejor guión. En esta ocasión Farhadi también narra su visión acerca de la regulación que existe por parte del gobierno iraní con respecto a lo que la sociedad puede ver, escuchar o leer.

IFF Panamá presenta dos proyecciones en esta sexta edición (sábado 1 de abril a las 6:45 p.m. en la sala Copa Airlines, en Cinépolis Multiplaza, y lunes 3 de abril a las 5:30 p.m. en la Sala Mastercard – Teatro Balboa.

Invitados especiales

En total 120 invitados especiales llegarán por estos días a Panamá para enriquecer la industria y darle más exposición internacional. “Nos gustaría darle visibilidad a Eduardo Noriega, un actor español que ha estado en películas importantes como Tesis, El espinazo del diablo, ha trabajado con Alejandro Amenábar en Abre los ojos. Ha sido increíble que este acá”, distingue Cadavid.

ambién llegarán invitados de la categoría del director de arte Eugenio Caballero y Jorge Perugorría, director y protagonista de Kimura. La realizadora chilena Maite Alberdi también estará en el país para presentar Los niños, película con la cual pretende romper el estereotipo de las personas con síndrome de down.

Otra mujer será la directora canadiense con más de 20 años de experiencia en la producción documental, Elisa Paloschi, directora de Conduciendo con Selvi, quien asistirá a la proyección especial del film el 2 de abril a las 7:00 p.m. en el Teatro Anita Villalaz.

Karen Bernal | Revista MIA
El actor español Eduardo Noriega (der.) durante la película “El espinazo del diablo”.

Todas las películas que se proyectan en el festival tienen subtítulos en ingles y/o español, dependiendo del idioma en el cual estén. “la idea es que tanto angloparlantes como hispanoparlantes puedan ir a todas las películas”, dice Diana Cadavid.

Hoy, a partir de las 6:30 de la tarde, comenzará el recorrido de decenas de invitados especiales de la alfombra roja del Teatro Balboa, donde tendrá lugar la Gala de Apertura de IFF Panamá 2016. A las 8:00 p.m. se dará inicio a la ceremonia inaugural y a la proyección de La Jota, en la sala Mastercard.

Se trata de un vibrante y sonoro musical sobre la música, el cante y el baile de Aragón, dirigido por Carlos Saura. La proyección contará con la presentación especial en vivo de Miguel Ángel Berna, bailarín y coreógrafo de la película.

Más información y la programación completa en http://iffpanama.org/