La flor del Espíritu Santo, al igual que peces, flores y mariposas de Panamá, están plasmadas en cuatro llamativos cuadros que conforman una alfombra artesanal de 240 metros cuadrados.

Pero no es una alfombra cualquiera, se trata de una obra de arte elaborada con materiales orgánicos como sal gruesa de roca de las salinas de Aguadulce, y cáscaras de arroz, teñida con vibrantes colores.

El estudiante de arquitectura Carlos Alexis Vargas Solís es el artista detrás de esta obra, que conjuga elementos artísticos y religiosos y que se exhibirá hasta el 21 de abril en la Plaza del Sol del centro comercial Multiplaza. Es la primera vez que se realiza una alfombra de este tipo dentro de un centro comercial.

Se usaron más de dos mil kilogramos de sal en estas alfombras y se tiñó con tintes orgánicos en más de 16 colores diferentes.

“Las alfombras tienen un significado religioso, ya que los artistas de la época colonial en estas tierras, hacían alfombras de flores y de materiales orgánicos coloridos para que el día de Corpus Cristi, cuando salga Jesús Eucaristía por las calles, pueda pasar por arriba de estas alfombras como gesto de ofrenda y arte para nuestro señor Jesucristo”, dice señala el creador de la obra, quien desde hace siete años realiza alfombras de flores y de sal con el grupo juvenil de La Parroquia Santa Librada de Las Tablas y en la Villa de Los Santos, donde son tradición desde hace más de una década.

Subraya que de igual manera los tapices de sal y cáscaras de arroz tienen un significado artístico, “ya que con este arte uno demuestra a gran escala la belleza de nuestro país”.

Carlos reconoce que el objetivo de la exposición es poder demostrarle a a todos los panameños y extranjeros que Panamá tiene arte y sobre todo cultura. “Aparte de ser puente del mundo y corazón del universo, también somos un país creativo y lleno de colores para conquistar las miradas de todos nuestros visitantes”.