En la actualidad, es muy común escuchar que ciertas marcas o diseñadores tienen líneas de ropa de alta costura. Quizás es poco probable que las personas se detengan a pensar realmente qué significa el término y qué implica, pues lo más común es relacionar el concepto con brillo, trajes de noche y prendas confeccionadas totalmente a mano.

La realidad, es que el concepto no está bien utilizado.’Hay mucha confusión sobre lo que significa alta costura. El término no se puede utilizar a la ligera, como se hace normalmente’, comenta la diseñadora española Olga Recio, quien recientemente participó de la tercera edición de Fashion Day, en el Luxury Avenue de Multiplaza, exponiendo las diferencias entre las líneas de producción masiva y el arte del haute couture.

‘Alta costura se refiere a un calificativo de origen. No es brillo, no es pedrería, no es encaje, no solo es hecho a mano’, dice, esclareciendo que únicamente las empresas que tienen la denominación de ‘Alta Costura’, que provee la Cámara Sindical de la Alta Costura en París, pueden decir que sus diseños o ropa tienen este calificativo.

En el conversatorio se habló de las diferencias entre Alta Costura y producción masiva.

La élite del ‘haute couture’

El haute couture pertenece a un mundo de ensueño donde pocas son las llamadas, pues cada pieza puede llegar a costar cifras exorbitantes. Esto se debe a que existen ciertos lineamientos para que una marca tenga este título.

Uno de ellos, menciona Olga, es seguir ciertos requisitos respecto al proceso de fabricación. ‘Los diseños son a medida, es decir, que se hacen exclusivamente para una persona determinada’, indica la española.

Explica que el proceso de creación implica realizar un patrón en un papel especial con el que luego se hace un prototipo sobre la tela a toile con el se busca la caída y estructura del tejido final. Este prototipo puede llegar a confeccionarse hasta dos veces, y cuando queda perfecto, se diseña el patrón correcto en una especie de cartón, que es lo que luego va a quedar fijo para fabricar la pieza en el tejido original.

También se utiliza mucho la mano de obra artesanal en los bordados y se fabrican a mano mucha de las combinaciones. Sin obviar que la selección de tejidos es muy importante, ‘ya que estos deben ser de la mejor calidad’.

Así mismo, ‘las marcas deben presentar dos colecciones por año, y no solamente hacen ropa de noche sino también deben tener en esas colecciones ropa de día’, acota la diseñadora. Incluso, ‘estas empresas están obligadas a tener un taller en París, donde deben tener un número mínimo de trabajadores’.

La diseñadora aclara que solo hay 20 empresas en el mundo que pueden poner en sus etiquetas este sello. ‘Eso no quiere decir que el resto de los diseñadores no hacemos cosas maravillosas con el mismo cuidado de la alta costura, pero no debemos denominarnos así’, sostiene.

Entre la alta moda y la producción masiva

Recio, quien ha trabajado con firmas de la talla de Dior, Armani, Anne Klein y Oscar de La Renta, confecciona sus piezas bajo el concepto de demi couture , que en sus palabras es ‘la mezcla entre el prêt-à-porter de lujo y la alta costura, donde se siguen los mismos procesos de calidad de la alta costura, pero se venden poquitas piezas de cada diseño’.

Sus piezas, ‘diseñadas para una mujer práctica’, se caracterizan por el uso de tejidos naturales como linos, sedas, algodón y organza, en las que mezcla la sobriedad de su esencia europea con colores y volúmenes de las culturas latinoamericanas que ha visitado y donde ha residido temporalmente, como Panamá.

Las influencers de moda Debbie Kuzniecky, María José Grimaldo, Sofía Contreras e Isabeau Méndez hicieron parte de la conversación y fueron vestidas con prendas de la diseñadora.

La diseñadora, quien próximamente presentará una colección de 30 piezas en el Fashion Week Panamá 2017, esclarece que en la actualidad existen diseñadores que han querido salir de la producción masiva, es decir, el prêt-à-porter (ya sea masivo o de lujo), y han encontrado un lugar en el demi couture, que es la parte intermedia entre la alta costura y la producción masiva.

‘La producción masiva es lo que está exhibido en los almacenes, a precios accesibles; el prêt-à-porter de lujo es lo que están haciendo las marcas, donde las unidades son maravillosas y los tejidos son muy seleccionados, pero no es alta costura. Y el demi couture son todas estas marcas que han querido hacer prendas mucho más exclusivas, de las cuales se hace muy poquita cantidad por modelo, entre cinco a quince, con los mismos procesos de la alta costura en cuanto a calidades, procesos y terminaciones. Es lo que hoy más abunda en la moda’, sostiene.

El detalle del demi couture también implica un coste más elevado, aunque no al punto del haute coture. ‘Es más que poner una etiqueta, obviamente hay un tema de posicionamiento de marca, pero tiene que haber una base que explique y justifique el precio de la prenda. Los procesos, los materiales, los detalles, el hecho de quitar o poner una costura, que puede significar desperdiciar mucha tela, encarece los precios’, dice.

Aunque Olga Recio defiende el demi couture , señala que la moda masiva es necesaria y va a existir siempre. ‘Hay un mercado y un grupo que siempre va a consumir eso, no a todo el mundo le da el bolsillo para consumir otra cosa, eso es respetable y no me parece mal’, distingue.

Opina que nadie se viste solo de alta costura, de prêt-à-porter de lujo o de demi couture. ‘Absolutamente todos, yo incluida siendo diseñadora, los mezclamos, incluso con piezas de producción masiva, y está perfecto’. Al final, lo más sostenible, explica, es ‘saber qué pieza rescatar de cada empresa y marca, y qué prendas son las más importantes y en las que quiero invertir, que sean de muchísima mejor calidad’.