El mundo de los negocios hoy tiene una consigna: ofrecer algo diferente, fresco e innovador, un valor agregado que permita a cada empresa distinguirse de las demás y ser competitiva. La industria de la moda no es la excepción.

Surgen en Panamá conceptos originales y revolucionarios que pretenden elevar el nivel de la moda y hacerla accesible a quienes les guste vestir con estilo, estar a la vanguardia y consumir con inteligencia.

Estos negocios son una vitrina para los diseñadores independientes de América Latina, quienes ofrecen productos de calidad -y muchas veces exclusivos-.

Los consumidores son los más beneficiados. Consiguen piezas únicas de diferentes talentos, a precios justos, en un solo lugar, en un ambiente diferente, e incluso en la comodidad de su hogar.


ESTILO A DOMICILIO

Fashion TruckLarish Julio / La Estrella
El espacio ofrece una selección de marcas emergentes de diseñadores de diferentes lugares.

Viene Fashion Truck es un camión modificado a boutique móvil. El concepto ya está desarrollado en Estados Unidos, Colombia y Europa, no obstante es el primero que llega en Panamá.

El negocio, que empezó a rodar -literalmente- en noviembre de 2015, funciona por citas, en eventos corporativos, festivales y bazares. ‘Trabajamos a domicilio. Las personas llaman y reservan y le llevamos el truck a su casa u oficina a cualquier hora, cualquier día’, señala Edymar Molina, una de las dos propietarias, aclarando que el servicio de llevarlo al lugar no tiene ningún costo, solo se pide al cliente que asegure una compra mínima de 60 dólares.

Viene Fashion Truck tiene todas las comodidades de una boutique , como vestidor, aire acondicionado y punto de pago. Además los clientes reciben asesoría de imagen gratis por parte de Edymar Molina, quien es amante de la moda.

CALIDAD ACCESIBLE

Fashion TruckLarish Julio / La Estrella
Las carteras y los lentes son de los artículos más buscados.

A pesar de que las piezas son de diseñadores independientes de Latinoamérica, los precios son accesibles. Molina explica que se pueden hallar accesorios desde 15 hasta los 55 dólares; outfits , desde 40 hasta 100; y carteras, desde 30 a 65 dólares.

‘La idea no es tener una pieza cara y venderla en tres meses, sino tener una más económica y venderla más rápido’, menciona. Sin embargo, Molina aclara que todos los diseñadores trabajan con calidad y en el camión no se aceptan elementos con defectos.

Diseñadores emergentes, como Magda y Butterfly, de Panamá; Andrea Sira, Lilimon, Fellas y Kcerola, de Venezuela, entre otros, ofrecen sus creaciones en la boutique móvil. ‘La onda es bastante alternativa y tenemos de todo para todos los gustos. Aquí pueden encontrar ropa de dama, accesorios y bratlets. También camisas y suéteres de hombre’, subraya Molina.

La mayoría de los diseñadores trabajan con exclusividad, como el caso de los accesorios y las camisas de hombres. Estas últimas ‘las confecciona la marca Madau, que trabajan con piezas únicas. La diseñadora panameña Magda, hace solo 2 o 3 piezas femeninas’.

La idea del negocio es apoyar al talento nuevo. ‘Siempre buscamos la ropa americana. Hay que valorar más lo de nosotros, aquí hay mucho talento como para tener que ir a comprar a otro lado’, recalca la propietaria.

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FUSIÓN DE MODA Y ARTE

LUPALarish Julio
En LUPA la diseñadora Ingrid Cordero tiene su atelier donde elabora parte de las prendas que se venden en el lugar.

En el Casco Antiguo se encuentra LUPA, una plataforma multidisciplinaria que combina el arte con la moda. El espacio está conformado por un concept store de diseño, una pequeña galería de arte (que desde hoy expone Exagium, de Bárbara Cartier) y el atelier de Frau Lamb, donde la diseñadora Ingrid Cordero produce parte de la ropa que allí se vende.

LUPA, que es una iniciativa de Diablo Rosso y Frau Lamb, va más allá de un concepto comercial. Es moda y arte con sentido.

‘Diablo Rosso ha tenido en el pasado varios espacios con propósitos culturales y comerciales. El concepto de Frau Lamb se relaciona directamente con el diseño de moda y nuevos sistemas responsables de consumo/producción’, expresa Cordero.

El precio de los artículos varían desde 8 a más de 100 dólares. Larish Julio
El precio de los artículos varían desde 8 a más de 100 dólares.

Así, para Ingrid Cordero la función de plataforma requiere no solamente vender arte y diseño, sino ‘transmitir sus valores y promover un intercambio más nutritivo a todas sus partes, ya sea como creador/diseñador, o bien, como consumidor/espectador’.

El espacio ofrece una selección de marcas emergentes de diseñadores de diferentes lugares, ‘cada uno con una historia a través de su concepto, materiales, técnicas, o innovación’. Allí se puede hallar desde aretes y camisas de hombres, hasta stickers y prints digitales. Los precios varían desde los 8 dólares hasta un poco más de 100.

En diseño local, la tienda ofrece una línea exclusiva de chokers de Tara Chial; al igual que la joyería delicada de Ingrid Caduri con vidrios encontrados en la playa.

También trabajan con talentos de afuera, como el caso de la marca costarricense Cuero, Papel y Tijera, ‘una línea de carteras con cueros de colores inusuales y una tradición por el trabajo artesanal impecable’. Hombre Lobo es otra marca de origen Argentino que exibe sus creaciones en el lugar, la cual confecciona pañuelos ilustrados con dibujos basados en leyendas Nahual.

En arte, el lugar cuenta con diferentes productos de Oh long Leslie, desde prints digitales hasta originales enmarcados. Además se puede encontrar creaciones del colectivo de diseño Rumba, acuarelas de Darién Montañez, y piezas especiales de Brandon Cannon, Carla Escoffery y otros artistas.

MÁS QUE MODA

GaleríaLarish Julio
El lugar también cuenta con una pequeña galería.

Desde su apertura, en diciembre de 2015, LUPA ha realizado ocho exhibiciones de arte y diseño; también hacen talleres de costura, collage y dibujo.

Ingrid Cordero considera que el nivel cultural de una ciudad se mide según su educación. ‘Aunque incipiente, Panamá ha experimentado crecimiento en el área en los últimos años. Ahora hay más aceptación por lo hecho localmente’, aduce.

Para la diseñadora, el siguiente paso es apoyar el talento con responsabilidad y criterio, generar más intercambio y un sentido nuevo de colectividad como comunidad creativa.