Este año dos diseños panameños estuvieron en el escenario de la competencia de trajes típicos de Miss Universo.

Miss Panamá, Keity Drennan, vistió una obra del diseñador Daniel Cortina, inspirada en las flores y el café de Chiriquí. Mientras que Miss Haití, Raquel Pelissier, lució el vestido El resurgimiento del ave Fénix, que César D’Castro diseñó para su sobrina Massiell Llamas, quien fue reina de Calle Abajo de Las Tablas el año pasado. Para Miss Haití, se adaptó como Perla de Las Antillas, en referencia al apodo que recibía Haití en el siglo XV, “presento al universo mi gran perla”, escribió en Instagram Pelissier vistiendo la vestido panameño con una esfera aperlada en la mano.

El que no solo la miss panameña lucirá un traje de fantasía nacional demuestra la fama que ha ganado Panamá en la región en este tipo de diseño. Ya no se trata solamente de diseños para el Carnaval, sino de disfraces de fantasía que se usan en concursos de belleza, la hora loca de bodas o reinados de empresas e instituciones en diferentes momentos del año, e incluso internacionalmente.

“Realmente los panameños a nivel de confección de trajes de fantasía somos una potencia a nivel del continente”, dice el diseñador Daniel Cortina. “Se ha demostrado que en los diversos concursos a los que asisten nuestras misses siempre figura [el diseño nacional] entre los ganadores”.

Aún así, son vestidos que apenas se disfrutan por unas horas en una noche de Carnaval o por minutos en un concurso de belleza. Es un trabajo de muchos, de semanas y costoso, que se exhibe fugazmente.

Hoy se inaugurará uno de los raros eventos locales que permitirá disfrutar de varios de estos diseños a la vez, la Expo Carnaval del centro comercial Multiplaza, que reunirá a nueve vestidos de fantasía, incluyendo a los dos que se presentaron en Miss Universo.

Detrás de las plumas

Los trajes de fantasía, emblemáticos del Carnaval panameño, es un trabajo que comienza a exportarse a otros países.

“Lujo y esplendor”, “plumas y lentejuelas” son frases que el panameño repite como sinónimo de extravagancia o máxima elegancia, evocando los trajes de Carnaval. La confección de estos vestidos es una tradición que crece y se exporta.

“Es una oportunidad bien importante para el artista nacional que otros países se interesan en el trabajo de nosotros”, comenta Cortina.

Lourdes Cristina González, de Royal Events, empresa que organiza la expo en Multiplaza junto a Grupo Roble, considera que “esta tendencia irá aumentando, hemos podido ver que en últimos años Panamá ha ganado varias veces el premio de Mejor traje típico o de fantasía en diversos concursos de belleza, y esto ha contribuido a que los ojos del mundo se pongan en nuestros diseñadores, y estén pendientes de las bellezas que sacan cada año durante los carnavales. Esto está haciendo el negocio de los diseñadores más rentable, ya que está aumentando su cartera de clientes, y ya no sólo tienen trabajo en época de Carnaval, sino todo el año”. González ha lucido trajes de fantasía más de una vez, pues fue reina de Calle Arriba de Las Tablas en 2001 y Miss Panamá para Miss Mundo ese mismo año.

El diseñador Cortina explica que los vestidos suelen ser encargados por la organización del evento, sea la tuna de Carnaval o el concurso de belleza, incluso en algunos casos por los padres de la reina. En el caso de las reinas de belleza, el vestido se considera un préstamo y le pertenece al diseñador.

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Un vestido puede tomar de 10 días a dos meses en hacerse, explica el diseñador, dependiendo de su complejidad. Generalmente, la organización tiene una idea precisa de lo que desea al contratar al diseñador. Por ejemplo, Cortina está preparando el vestuario de fantasía para el martes de Carnaval de la reina capitalina de este año, Gisselle Ow Young, y sus princesas. Para esto, se postulan propuestas de diferentes diseñadores. Luego de la selección, se sostienen reuniones de coordinación con los organizadores y los creadores del carro alegórico. Se dibuja el diseño del vestido para aprobación y, una vez aprobado, se produce. En el caso del diseño de Cortina, los vestidos tomarán alrededor de 20 días en estar listo. En la confección participan alrededor de 4 a 5 artesanos. “Unos dibujan las piezas, otras las recortan, otros las forran”, es un trabajo en cadena, “como en una fábrica”.

“Hay mucho talento que está creciendo”, dice Cortina. “A mí me sorprende mucho, y tienen las ganas de hacer las cosas bien. Sí es importante que se eduquen y se informen un poquito”.

La coordinadora del evento, Lourdes Cristina González, cuenta que después de lucirse en Carnaval, “muchas veces estos trajes de fantasía son vendidos a carnavales de otros países, incluso se venden para ser utilizados como traje de fantasía en concursos de belleza. Y en otras ocasiones son alquilados para reinados universitarios, bancarios y escolares”.

Miss Haití, primera finalista de Miss Universo, lució en el concurso un diseño del panameño César D’Castro. Tres vestidos de este diseñador se exhibirán en Expo Carnaval.

Reinas en el mall
“El tiempo en que las personas logran ver los vestuarios es muy poco”, acepta el diseñador, quien explica que le gustaría volver a ver antiguas iniciativas como el Festival de Reinas que organizaba el Club Kiwanis. Sugeriría que se invite a todas las tunas a desfilar en la Cinta costera, por ejemplo, “para que todo mundo pudiera ver más de cerca este gran trabajo”. También quisiera ver más exhibiciones, “sería bien interesante que la Autoridad de Turismo y el Instituto Nacional de Cultura se involucrarán un poquito más en este tipo cosas”.

La exposición de Multiplaza exhibirá trabajos de seis diseñadores de trajes de fantasía, entre los más renombrados localmente: Alberto D’Castro, César D’Castro, Daniel Cortina, Clinio García, Alex Guzmán y Horacio Prado.

Los vestidos estarán exhibidos del 17 de febrero al 5 de marzo, en la Plaza del Sol. Una modelo vestida de fantasía estará en la exposición para hacerse fotos con los asistentes, y a la inauguración (hoy a las 4 p.m.) asistirán Miss Panamá, Keity Drennan, y las reinas tableñas Massiel Llamas, de Calle Abajo 2016, y Rosario Mayela, de Calle Arriba 2016.

La exposición fue organizada por Lourdes González y la jefa de Turismo de Grupo Roble (administradores del mall) Mayra Batista.

“Se tendrán tocados de mujeres y niñas para que se puedan tomar fotos y sentirse reinas por un día”, recalcó González.