Luciano D’ Alessandro, de 40 años de edad, es un actor y modelo venezolano, actualmente radicado en Colombia interpreta al abogado Pablo Domínguez en la telenovela colombiana La ley del corazón, la cual se estrena mañana por Telemundo Internacional.

D’ Alessandro junto a la actriz colombiana Laura Londoño (quien interpreta a Julia Escallón) protagonizan esta telenovela basada en una historia que transcurre en un exitoso bufete de abogados expertos en derecho de familia, dedicados a casos de separaciones y en general a conflictos familiares y de pareja.

El primer debut del actor fue con la telenovela venezolana Muñeca de trapo en 2002. Pero su primer protagónico juvenil fue en la telenovela A calzón quita’o en 2002. Su trayectoria como actor prosiguió con otras producciones venezolanas como: Mi gorda bella, Estrambótica Anastasia, Te tengo en salsa y Amor a palos, en ésta última hizo su primer protagónico como adulto.

Gracias a estos éxitos, su carrera fue creciendo y decide cruzar las fronteras. En 2010 viaja a Colombia y protagoniza Secretos de familia para Caracol Televisión. Regresa a Venezuela de la mano de Venevisión y realiza las telenovelas: Torrente: un torbellino de pasiones, La viuda joven, y Mi ex me tiene ganas.

Pero la carrera de D’ Alessandro no culmina ahí, ya que, sus dotes de actor lo llevan a la pantalla grande haciendo su primera participación en la película Memorias de un soldado en 2012 -bajo la dirección de Rafael Caupolicán Ovalles- ganadora de tres premios en el Festival de Cine Venezolano ese mismo año. Así mismo su amor por la actuación lo ha llevado a participar en las tablas entre ellas: Hércules, Hollywood Style, Estás ahí y actualmente es parte del elenco de la obra Yo soy Betty, la fea, la famosa telenovela colombiana de gran éxito en Latinoamérica hace 17 años.

También ha participado en radionovelas como El derecho de nacer en 2010. Por su esfuerzo, se ha hecho acreedor de diferentes premios y reconocimientos como El Cacique de Oro y El Mara de Oro.

Luego de tantos proyectos en su país natal regresó a Colombia en 2014 para hacer otras telenovelas como Celia, La esclava blanca y La ley del corazón, de ésta última nos conversó de sus anécdotas en una entrevista telefónica desde ciudad de México donde se encuentra haciendo una gira internacional de la obra Betty, la fea.

¿Para hacer La ley del corazón tuviste que aprender sobre leyes?

Es la cuarta vez que hago el papel de abogado en una telenovela, digamos que hay algo de experiencia. Creo que si estudio la carrera dos semestres más me convierto en abogado… jaja.

Para esta serie me tocó documentarme sobre leyes, sobre todo, cuando me tocaba hablar de un artículo o de un caso en específico. Aunque teníamos la garantía de que los libretos estaban bien escritos porque fueron supervisados por abogados, de igual manera a uno como actor le toca hacer investigación de campo para tener claro en este caso un artículo o un caso porque así te sale más fluida la conversación o la escena porque ya sabes de que se trata lo que estás hablando.

¿Consideras que fue sacrificada la preparación?

La preparación fue fuerte y muy comprimida. Sinceramente valió la pena cada minuto que perdí de sueño, gracias a Dios que fue así, porque sigo cosechando éxitos de este proyecto maravilloso.

¿Cuál fue el mayor reto?

La Ley del Corazón representó muchos retos entre esos: ganarme un público nuevo y un puesto en la industria puesto que soy extranjero. A pesar de los retos lo más gratificante es que fue un éxito y ojalá ese éxito se repita en toda Latinomérica a través de Telemundo Internacional.

¿Cómo haces con el acento para cada telenovela?

Toca neutralizar el acento, porque no niego que en muchas escenas se me salía lo venezolano. Cuesta bastante, pero cuando tienes el apoyo de tu equipo se puede lograr. El ambiente de trabajo que hubo en La ley del corazón fue de amigos y me sentía como en casa. La amistad, el ser noble y ceder en las escenas se ve mucho en el proyecto, eso traspasa pantallas por la buena energía con la que se realizó.

¿Qué telenovela ha marcado tu vida?

De las que he realizado en 17 años de carrera, hay dos que las llevo en mi corazón. La primera es Mi Gorda Bella, que tuve la oportunidad de hacer en Venezuela con RCTV. El personaje que interpreté fue a Román Fonseca, un villano que caló en todos los países donde se vio esta telenovela, proyecto que me abrió las puertas cuando llegué a Colombia. La otra es La ley del Corazón sin duda, el personaje de Pablo Domínguez es un ser noble, transparente, carácter, un personaje con el que te sientes plenamente identificado.

¿En estos momentos regresarías a tu país?

Aunque Colombia me adoptó, nunca he descartado trabajar en Venezuela ni en otro país, en donde se me de la oportunidad bienvenida sea. Amo a Venezuela, toca esperar que se recupere y vuelva a ser la Venezuela bonita que todos conocieron en los 80 y 90. En mis planes está contemplado algún día volver a trabajar en mi país.

¿Qué se siente haber participado en la última telenovela escrita por Mónica Agudelo?

Fue todo un honor, digamos que no estaba al tanto de qué proyectos ella había hecho y me tocó investigar. Al ver que hizo una serie llamada: Señora Isabel, Hombres, La hija del mariachi, te das cuenta que fue una escritora que marcó pautas en la televisión latinoamericana. Agudelo fue una escritora colombiana que sabía lo que hacía y para mi fue un honor interpretar a Pablo Domínguez, un personaje que lo hizo con mucho cariño.

Cuando leías los libretos todo estaba claro, la verdad nos dejó un trabajo bien servido, bien escrito y bien detallado que no había que cambiarle nada. Uno como actor lo agradece, porque no es fácil y se que escribir es una de las cosas más difíciles. Para mi fue todo un honor ser parte de La ley del Corazón.

Cortesía / Apis
El actor Luciano D’ Alessandro tras bastidores en La ley del corazón.

 

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