El pasado 12 de octubre, arrancó la feria de moda más importante del país, el Fashion Week Panamá (FWP).

La plataforma, que impone las tendencias para las próximas temporadas a nivel regional, ayer dictaminó que la estética sobria, funcional y femenina, inundará los armarios de ellas. Las prendas parecen pensadas para la mujer moderna, con muchos roles y una vida ocupada. Así lo propuso, especialmente, la diseñadora mexicana Lorena Saravia.

Prendas con texturas satinadas, se mezclarán con textiles como cueros, telas drapeadas y bordadas, para crear combinaciones atípicas y dar un twist al look de la fémina que requiere ir de una reunión de negocios a un coctel.

Lorena Saravia, nos comentó en una entrevista que su moda es “clásica, contemporánea y mínima. Pensada para una mujer 360, que es empresaria, mamá, amiga y mujer”.

Los volantes siguen siendo los cortes protagonistas. Se llevarán en diferentes texturas y telas, incluso sobre bordados, como lo mostró Lidia Minota.

Lidia Minota reinventó el uso de los holanes. Los aplicó en hombros, faldas y pantalones, sobre telas drapeadas, bordadas y lisas.

Por su parte, el diseñador colombiano Carlo Carrizosa prefirió jugar con los holanes y los plisados sobre las mangas.

Una manga sí, otra no, una con volantes, la otra sin. Así jugó el colombiano Carlo Carrizosa con sus diseños. Los plisados también invadieron su elegante pasarela.

La sobriedad y la feminidad también se vio reflejada en la paleta de colores nude que utilizaron los diferentes diseñadores, al igual que el negro, el blanco y el dorado.

La paleta de la noche estuvo definida por los nude, el blanco y el negro. Diseño de Lorena Saravia.

Los detalles en piedras, especialmente en los vestidos de noche, no pasaron por alto. Aparecieron en diversas pasarelas, especialmente la de Marciscano, afianzando aún más la tendencia hacia la sofisticación.

En la pasarela de Marciscano, las piedras y canutillos formaron hermosas hombreras, que se extendían hasta el costado de la silueta. También hubo mucha transparencia y flequillos en un desfile exquisito de ropa de coctel y trajes de gala.

La moda de la sobreposición también sedujo a los diseñadores. Modelos con cárdigans en telas vaporosas, daban la sensación de levitar sobre la pasarela.

En varias pasarelas aparecieron cárdigans y chaquetas en telas vaporosas y delicadas, que le daban un toque romántico a las modelos. Pasarela de Lorena Saravia.